El nombre comercial es el nombre con el que el público conoce a un negocio: el del cartel, el de la publicidad y el de la puerta. No es la razón social, que es la denominación legal inscripta con la que la empresa firma y factura, ni es la marca, que identifica productos y servicios en lugar de identificar al negocio. Una misma empresa puede tener varios nombres comerciales a la vez, uno por cada local o por cada línea de actividad. Y al revés de lo que suele creerse, sí es protegible: en la mayoría de los países se registra ante la oficina de propiedad industrial, que es un organismo distinto del registro donde se inscribe la sociedad.
El nombre comercial es el signo con el que un negocio se identifica ante el mercado.
Es el nombre que la gente pronuncia cuando recomienda el lugar, y casi nunca coincide con el que figura en la letra chica de la factura.
Esa distancia entre los dos nombres es completamente normal y no indica ninguna irregularidad.
Un nombre comercial se elige para que sea corto, memorable y fácil de pronunciar, mientras que la denominación legal se elige para identificar sin ambigüedad a la persona jurídica.
Conviene tenerlos separados, porque cada uno cumple una función distinta y se inscribe en un lugar distinto.
Los tres pueden coincidir en una empresa chica y separarse por completo en una grande.
Un grupo con una sola razón social puede operar tres locales con tres nombres comerciales distintos y vender diez marcas.
Es un error frecuente suponer que el nombre comercial es apenas un apodo sin consecuencias.
En la mayoría de los países hispanohablantes se trata de un signo distintivo registrable, con derecho de uso exclusivo dentro de su ámbito.
El registro mercantil o registro de comercio, según cómo se llame en cada país, no es donde se registra un nombre comercial.
Ese trámite se hace ante la oficina de propiedad industrial o de marcas de cada país, que es un organismo diferente.
Incluso sin registro, el uso público y continuado suele generar alguna protección frente a la competencia desleal, con un alcance que cambia mucho según el país.
La sociedad se inscribe en el registro de sociedades o de comercio que corresponda a su jurisdicción.
El nombre comercial y la marca se solicitan ante la oficina de propiedad industrial de cada país.
El alta fiscal es un tercer trámite, ante el organismo tributario, y ahí se usa la denominación legal.
Confundir esos tres trámites es la causa habitual de que alguien crea tener protegido un nombre que en realidad apenas declaró ante el fisco.
Modificar la denominación legal exige reformar el estatuto y volver a inscribirlo.
Cambiar el nombre comercial es sobre todo un proyecto de marca: cartelería, dominio, packaging y comunicación.
Por eso una empresa puede renovar su imagen sin tocar su identidad jurídica, y de hecho es lo que suele ocurrir.
El hub de Branding empresarial ubica este concepto dentro de un proceso empresarial.
En Guía Revolucionaria para Influir y Persuadir vemos cómo se aplica a decisiones y tareas concretas.
Base de datos de la Plataforma EGA Futura muestra cómo se refleja dentro de la Plataforma.
Y EGA Futura 365 lo muestra desde otra parte del sistema.
El ERP de EGA Futura no obliga a elegir entre los dos nombres, porque los guarda en campos separados.
En el registro de una cuenta, el nombre del registro guarda cómo se conoce a esa empresa en el día a día.
El campo Razón social, con capacidad para 120 caracteres, guarda su denominación legal completa.
Esa separación resuelve un problema muy concreto, porque el área comercial busca por el nombre del cartel y el área administrativa necesita el nombre exacto que va impreso en el comprobante.
La misma distinción aparece en el objeto Configuración, donde vive la ficha de la empresa que usa el sistema.
Ahí conviven el campo Nombre de la empresa y el campo Razón social, cada uno con su propio contenido.
Al lado de los dos está el número de identificación fiscal, que es el dato que identifica sin ambigüedad a esa persona jurídica.
Tenerlos juntos en un solo registro evita el problema clásico de que el nombre legal aparezca escrito de tres formas distintas en tres lugares del sistema.
El tercero de los nombres, la marca, no se guarda como texto suelto sino en el objeto Marca.
Cada Marca lleva su nombre, un Código de marca, un campo de información, la web oficial y una casilla Discontinuada.
Los productos apuntan a una Marca, y existe además una relación que registra qué marcas representa cada proveedor.
Esa estructura es la que permite informar por marca sin depender de cómo escribió el nombre cada persona.
El campo del número de identificación fiscal de la cuenta está definido como único, sin distinguir mayúsculas de minúsculas.
Esa restricción hace el trabajo pesado de la calidad de datos, porque impide crear dos registros para la misma empresa aunque alguien haya escrito el nombre de dos maneras.
Es el mismo criterio que rige afuera del sistema, donde dos empresas pueden compartir nombre pero nunca número fiscal.
Una cadena de cafeterías opera bajo un nombre de una sola palabra y factura con una denominación larga terminada en las siglas de su tipo societario.
En el ERP la cuenta lleva como nombre el del cartel, que es como la busca cualquiera del equipo.
El campo Razón social guarda la denominación legal, y el campo del número fiscal impide que esa misma empresa se cargue dos veces.
Cuando llega el momento de emitir el comprobante, el dato correcto ya está donde tiene que estar.
Son las dudas que aparecen al elegir con qué nombre se presenta la empresa ante el público y en qué se diferencia de la razón social.
No. La razón social es la denominación legal inscripta con la que la empresa firma y factura.
El nombre comercial es el que usa el público para referirse al negocio, y puede ser completamente distinto.
Sí. En la mayoría de los países es un signo distintivo registrable ante la oficina de propiedad industrial, con derecho de uso exclusivo dentro de su ámbito.
Registrarlo es lo que permite oponerse a que otro use un nombre confundible en la misma actividad.
El nombre comercial identifica al negocio y la marca identifica los productos o servicios que ese negocio vende.
Una empresa con un solo nombre comercial puede tener varias marcas conviviendo bajo él.
Sí, y es habitual en empresas con varios locales o varias líneas de actividad.
Lo que no cambia es la denominación legal, que sigue siendo una sola para esa persona jurídica.
En el objeto Account el nombre de uso corriente vive en el campo estándar Name.
La denominación legal vive aparte, en EGAFutura__Razon_social__c, un Text de 120 caracteres.
Esa separación permite buscar e indexar por el nombre del cartel sin perder el nombre exacto que debe imprimirse en un comprobante.
Account.EGAFutura__TaxID_Argentina_CUIT__c es un Text de 40 definido como único e insensible a mayúsculas.
Al ser único funciona como clave natural para deduplicar en cualquier importación.
La condición impositiva del tercero está en Account.EGAFutura__Tax_Argentina_Tipo_responsable__c, una lista de selección.
En EGAFutura__Configuration__c conviven EGAFutura__Nombre_empresa__c y EGAFutura__Razon_social__c, los dos Text de 255.
El número fiscal propio está en EGAFutura__ARG_CUIT__c, también Text de 255.
EGAFutura__Marca__c tiene cinco campos personalizados: EGAFutura__BrandCode__c (Text 40), EGAFutura__Informacion__c (Rich Text Area 32.768), EGAFutura__Web_Marca__c (URL 255), EGAFutura__IsDiscontinued__c (Checkbox) y EGAFutura__EGA_Futura_ID__c (Auto Number).
La unión entre proveedores y marcas se resuelve en EGAFutura__Relacion_Proveedor_Marca__c.
Al sincronizar cuentas con un sistema externo conviene mapear el nombre de fantasía contra Name y el nombre legal contra EGAFutura__Razon_social__c, y usar el campo del número fiscal como criterio de coincidencia.
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