

Dentro de la propiedad intelectual están consideradas las obras artísticas y literarias, la marca comercial, nombres, dibujos y todo tipo de invenciones.
La protección se asegura mediante leyes que recogen con claridad lo que puede ser considerado propiedad intelectual.
De esa forma, se garantiza el incentivo necesario a los creadores y se fomenta la creatividad, mientras que el público se vale de estos aportes.
Si bien existe una Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, cada país dispone de sus propias leyes y normas con renovación constante.
Las características fundamentales de este tipo de propiedad son:
Está conformada, de manera sencilla, por las siguientes categorías:
La propiedad industrial consiste básicamente en signos que comunican algo al consumidor. Además, es protegida contra la competencia desleal y el uso no autorizado de esos signos.
El derecho de autor (o copyright) se refiere a actos que sólo se pueden llevar a cabo con el consentimiento o aprobación del autor.
En definitiva, cuando se tiene derecho sobre una propiedad intelectual se dispone de protección legal para evitar que otros hagan uso de esas creaciones.
Existe necesidad de brindar protección a las creaciones por las siguientes razones:
Permite el desarrollo económico al mejorar procesos industriales, educativos y la generación de puestos de trabajo.
