Es la distribución sistemática del costo de un activo fijo a lo largo de los años de su vida útil. Reconoce contablemente que el bien se desgasta con el uso y con el paso del tiempo, e imputa a cada ejercicio la porción del costo que le corresponde. No es lo mismo que la devaluación, que es la pérdida de valor de una moneda frente a otras. Tampoco es lo mismo que la amortización, que se aplica a los activos intangibles.
Los bienes que una empresa usa durante varios años se desgastan con el uso y con el paso del tiempo.
La Depreciación es el mecanismo contable que reparte el costo de esos bienes entre los ejercicios en que se los aprovecha.
Su finalidad es determinar cuánto se consume del activo en cada período.
Conviene no confundirla con la devaluación, que es la pérdida de valor de una moneda frente a otras.
Son conceptos distintos: uno habla del desgaste de un bien y el otro del tipo de cambio.
Es necesario tener en cuenta que los bienes o activos:
De manera que el mecanismo de la Depreciación busca reconocer financiera y contablemente ese efecto para ajustar los valores a la realidad.
Así, se tiene una idea más exacta de los gastos y las inversiones a realizarse en el futuro.
Existen varios métodos para determinar el monto de la Depreciación, entre ellos los que se detallan a continuación.
Se basa en una cuota constante a medida que transcurre el tiempo.
Se divide el valor del bien, menos su valor residual, por el tiempo de vida útil que tiene.
Aquí la Depreciación se reparte según lo que el activo produce y no según el tiempo que pasa.
Primero se divide el valor del activo, menos su valor residual, por la cantidad total de unidades que se espera que produzca.
Ese resultado es la Depreciación que corresponde a cada unidad.
Después se multiplica esa cifra por las unidades efectivamente producidas en el período.
Calcula una mayor cuota al principio y luego la disminuye a medida que pasa el tiempo.
Se aplica un porcentaje fijo sobre el valor que le va quedando al bien en los libros, de modo que la cuota baja año a año.
El criterio detrás es que el bien rinde más en sus primeros años.
Para realizar el cálculo hay que considerar cuatro variables: el valor del activo, su vida útil, el método de depreciación y el valor residual (no obligatorio).
Luego, la diferencia entre el valor del activo y el valor residual se divide entre la vida útil.
Los plazos de vida útil admitidos a efectos impositivos dependen de la normativa de cada país.
Más allá de los cálculos contables, hay que tener en cuenta que lo más importante es el efecto financiero de la Depreciación de un bien o activo.
Por ello:
Es necesario destacar que la Depreciación y la amortización no son lo mismo.
La Depreciación se aplica a los activos fijos, es decir, a los bienes físicos que la empresa usa durante varios años.
La amortización se aplica a los activos intangibles y diferidos, como una licencia de software o una marca.
El hub de Gestión de activos fijos ubica este concepto dentro de un proceso empresarial.
En Contabilidad de tu empresa mediana: cómo elegir Software Contable sin ser Contador vemos cómo se aplica a decisiones y tareas concretas.
EGA Futura Activos muestra cómo se refleja dentro de la Plataforma.
Y EGA Futura Conta lo muestra desde otra parte del sistema.
Los términos del glosario que empiezan igual que este. Las demás letras se abren acá mismo, sin salir de la página.
Ventas, compras, inventario, finanzas y equipo, con la información al día y disponible desde cualquier dispositivo. Funciona en la nube, así que no hay servidores que mantener.