

Lo que diferencia al Pasivo corriente del no corriente es el plazo de vencimiento de la obligación.
El Pasivo corriente se paga en menos de un año y el pasivo no corriente en plazos superiores.
Esto quiere decir que el Pasivo corriente se cancela dentro del ejercicio o del ciclo de explotación.
También se lo conoce como pasivo circulante, sobre todo en México y en España.
Para comprender mejor qué es un pasivo corriente conviene clasificar antes los tipos de pasivo.
Cuando la empresa solicita financiamiento externo, los pasivos exigibles se ordenan según el vencimiento de la obligación contraída.
El pasivo exigible se clasifica en dos grupos.
Según el plan de cuentas y la normativa contable de cada país, el Pasivo corriente se compone de varias cuentas.
Para cumplir con estas obligaciones de pago se usa el activo corriente, o sea el efectivo y los demás bienes y derechos convertibles en dinero dentro del año.
Si el efectivo no alcanza, la empresa debe recurrir a generar nuevos pasivos.
Conviene tener en cuenta que lo que interesa no es el origen de la deuda sino que debe cancelarse en el plazo máximo de un año.
Por eso es sumamente importante clasificar los pasivos de manera correcta.
Tener muchas deudas de corto plazo y poca liquidez abre el riesgo de falta de pago y sus consecuencias.
Su importancia se debe fundamentalmente a tres motivos.
