

La filosofía y cultura empresarial de las PyMEs suele ser específica y con características propias.
Por ello suelen ser muy independientes y tener mucha presencia en el comercio y venta de productos y servicios.
Al contar con pequeños capitales no se clasifican dentro de lo industrial.
A eso se suman las limitaciones que pueden imponer las leyes.
Los tipos de PyME ya están señalados por sus siglas, pero últimamente se agrega también la microempresa.
Cuando la microempresa entra en la cuenta, en México, Colombia y Argentina se habla de MiPyME.
Cada una se caracteriza por tener un número máximo de empleados, un determinado volumen de ingresos y un balance general acorde a su tamaño.
Conviene insistir en que cada país y región del mundo determina los límites o rangos que las definen.
Estos son los elementos a destacar por su importancia.
Sin embargo, estos tipos de empresas también presentan algunas desventajas o riesgos.
En cada región y país se encuentran diferencias respecto de la magnitud y características de una PyME.
Sin embargo, el comercio con otros países requiere de un estándar que facilite el entendimiento.
Para América del Sur, el Mercosur define las características de la PyME de la siguiente manera.
Para la Unión Europea las cifras son diferentes.
La cifra de trabajadores por empresa es muy parecida en ambos casos.
La diferencia está sustancialmente en la facturación anual.
En Argentina las PyMEs son definidas no solo por su nivel de ventas, sino también por el sector de actividad, con topes distintos para agro, industria, comercio, servicios y construcción.
En Chile las ventas anuales no se definen en moneda sino en unidades de fomento.
México, por su parte, las define según la cantidad de empleados y el sector, y distingue entre comercio, industria y servicios.
En Colombia el criterio principal son los ingresos por actividad ordinaria anuales, también diferenciados por sector.
En Perú la clasificación se expresa en unidades impositivas tributarias y no en cantidad de personal.
En España rige directamente la definición de la Unión Europea.
Como cada régimen habilita beneficios impositivos y de financiamiento distintos, conviene verificar el encuadre en la normativa local.
Igual que toda empresa, una PyME tiene la obligación de registrar en libros todas sus operaciones comerciales y financieras.
La lista exacta de libros obligatorios y su forma de rubricación los fija la normativa de cada país.
Para facilitar todas las tareas contables, el software de gestión es un gran aliado para las PyMEs.
Así se simplifica el trabajo de facturación, inventario y contabilidad en general.
Suele tener menos de 250 empleados, aunque el límite exacto depende de la región.
El Mercosur habla de hasta 200 en la mediana empresa y la Unión Europea de hasta 250.
Tres: microempresa, pequeña empresa y mediana empresa.
Cuando la microempresa entra en la cuenta, en México, Colombia y Argentina se habla de MiPyME.
No: Argentina y México las definen por sector de actividad, Chile por unidades de fomento, Perú por unidades impositivas tributarias y Colombia por ingresos anuales.
En España rige la definición de la Unión Europea, y el encuadre conviene verificarlo siempre en la normativa local.
La cantidad de trabajadores es muy parecida.
La diferencia real está en la facturación anual: hasta 10 millones de dólares en el Mercosur contra hasta 50 millones de euros en la Unión Europea para la mediana empresa.
El libro diario, los libros de ingresos y egresos, compras y ventas e impuesto a la renta, más otro para el control de facturación, inversiones e IVA.
La lista exacta y su forma de rubricación las fija la normativa de cada país.
