

Al abrir una Vista de lista, la Plataforma muestra los registros en filas y los campos en columnas.
Esas columnas no son fijas: son una decisión que se puede cambiar.
Ahí está la diferencia entre una lista que sirve y una que obliga a abrir registro por registro.
La tentación es poner todos los campos.
Es un error: una lista con veinte columnas obliga a desplazarse a lo ancho y no se lee.
La regla práctica es quedarse con los campos que hacen falta para decidir qué hacer con cada registro.
El resto se deja adentro de la ficha.
Para una lista de pedidos pendientes, por ejemplo, alcanza con cliente, fecha, monto y estado.
El domicilio de entrega y la condición de pago están a un clic de distancia y no hacen falta para priorizar.
Este punto es importante: las columnas se guardan por vista, no por objeto.
Puede haber una vista Pedidos de esta semana con cuatro columnas y otra Pedidos con problemas con ocho, sobre el mismo objeto.
Cambiar las columnas de una no afecta a la otra.
Se abre cualquier Vista de lista y se hace clic en el ícono del engranaje, arriba a la derecha de la lista.
Ahí se elige Seleccionar campos que se mostrarán.
Se abre una ventana con dos paneles: a la izquierda los campos disponibles, a la derecha los que ya están en la lista.
Las columnas trabajan junto con los filtros, pero no son lo mismo.
El filtro decide qué registros se ven. Las columnas deciden qué datos se ven de cada uno.
Son dos ajustes distintos, se configuran en lugares distintos y suelen confundirse.
El responsable de cobranzas arma una vista de facturas impagas con las columnas cliente, monto, días de atraso y teléfono.
Con esa lista abierta puede llamar a diez clientes sin entrar a ningún registro.
Antes de ajustar las columnas tenía que abrir cada factura para encontrar el teléfono.
Solo se pueden agregar como columna los campos que el usuario tiene permiso de ver.
Si un campo esperado no aparece entre los disponibles, es por eso y no por un error.
Depende de cómo esté compartida la vista.
Si es una vista personal, el cambio es privado. Si está compartida con el equipo o con toda la empresa, sí lo ven todos.
Sí, siempre que exista una relación entre los dos.
Por ejemplo, en una lista de pedidos se puede mostrar el nombre del vendedor, que vive en otro objeto.
Además de quitar columnas, conviene cambiar la densidad de visualización al modo compacto.
Entra más información en la misma pantalla.
Se pueden agregar bastantes, pero el límite práctico lo pone la pantalla.
Más de ocho o diez ya obliga a desplazarse de costado.