

Una base de datos estructura la información en tres niveles:
Sobre esa estructura trabaja el motor o sistema de gestión de base de datos, el software que responde consultas, controla accesos, mantiene la integridad de los datos y permite recuperarlos ante una falla.
La Plataforma EGA Futura usa exactamente ese modelo. Un objeto de base de datos equivale a una tabla, un registro de base de datos es cada fila individual, y los campos son las columnas que describen cada dato.
Además de los objetos estándar del sistema, puedes agregar un campo personalizado a casi cualquier objeto para guardar información propia de tu negocio, sin programar. Y si eliminas un registro por error, la papelera de reciclaje permite recuperarlo dentro del plazo de retención.
Una distribuidora maneja en su sistema un objeto Clientes con 1.200 registros y un objeto Productos con 850. Cada registro de cliente tiene campos como razón social, identificación fiscal, límite de crédito y condición frente al IVA.
Cuando el equipo emite una factura, el sistema crea un registro nuevo en el objeto Facturas, vinculado al registro del cliente y a los registros de los productos vendidos. Al cabo de un año, esa empresa acumula unas 9.400 facturas relacionadas con sus clientes y productos: por eso puede responder en segundos preguntas como cuánto compró un cliente en el semestre o qué productos rotan más.
Cada acción cotidiana en un ERP es, en el fondo, una operación sobre la base de datos: facturar crea registros, cobrar los actualiza, y cada reporte es una consulta sobre miles de ellos. Entender esta estructura ayuda a buscar mejor, filtrar con precisión y mantener la información limpia, que es la base de cualquier decisión confiable.