

La Tesorería vigila que el efectivo sea administrado de la manera más eficiente, para con ello cumplir con las obligaciones contraídas por la empresa.
Además, gracias a la administración adecuada del efectivo puede servir como apoyo a los diferentes planes en materia financiera que se proponga la compañía.
Esta área de la empresa, por tanto, se va a encargar de la caja y los movimientos de dinero en bancos.
Pero también velará porque se realicen los distintos cobros y pagos de deudas.
Entre las diversas gestiones que lleva a cabo esta área o departamento se pueden destacar:
Las funciones y el nivel de responsabilidad de la Tesorería siempre dependen de la magnitud o tamaño de la organización.
Este departamento de la empresa puede hacer la diferencia entre el éxito o el fracaso mientras administre el dinero buscando la mayor rentabilidad.
Por esto:
Es necesario identificar las diferencias entre una y otra área para que estén delimitadas las funciones de cada una.
Sólo así se puede asegurar una gestión exitosa y evitar fraudes.
Los elementos distintivos que se pueden encontrar entre ambas son:
La unidad de recursos humanos de la empresa se encarga de determinar los sueldos y salarios de sus trabajadores.
Para ello, la Tesorería debe garantizar que exista la liquidez suficiente para cubrir con las obligaciones de pago a tiempo.
Además, emitirá las órdenes de pago.
Y la unidad encargada de la contabilidad se limitará a registrar cada uno de los movimientos (asientos) realizados en las diferentes cuentas.
Por todo lo reseñado anteriormente, la Tesorería debe realizar una correcta planificación para garantizar el pago y cobranza de deudas.
De esa forma, se puede solventar cualquier imprevisto.
Para evitar malos momentos respecto a la falta de efectivo, es necesario:
De esa manera se asegura una gestión eficiente, que facilitará el trabajo con el resto de las unidades de la empresa.
La Tesorería se ocupa de la liquidez: garantiza que haya dinero disponible para pagar y se encarga de cobrar.
La contabilidad registra esos movimientos en las cuentas, junto con los ingresos, los gastos y el patrimonio.
Administra el efectivo, busca financiamiento, define la política de cobros y pagos y controla que las previsiones se cumplan.
También diseña el presupuesto y las acciones de corrección cuando los resultados se desvían de lo aprobado.
Porque un margen de dinero extra en caja evita quedar sin efectivo ante un imprevisto.
Quedarse corto obliga a buscar financiamiento de urgencia, que siempre resulta más caro.
Las funciones siempre existen, pero el nivel de responsabilidad y la estructura dependen del tamaño de la organización.
En una empresa chica suele concentrarse en una sola persona, mientras que en una grande es un departamento con equipo propio.
