

La palabra viene del inglés outside resourcing, o sea buscar el recurso afuera.
En castellano se dice tercerización o subcontratación, y significan exactamente lo mismo.
Un contrato de outsourcing es siempre un intercambio, no una mejora gratuita.
La empresa entrega control sobre cómo se hace la tarea y recibe a cambio la especialización de quien la hace todos los días.
Convierte una estructura fija de personal e instalaciones en un costo variable que se ajusta al volumen.
Y acepta una dependencia: si el proveedor falla, el proceso se detiene y rearmarlo adentro lleva tiempo.
El criterio más usado separa la actividad central del resto.
Es central aquello que explica por qué un cliente elige a esa empresa y no a otra.
Lo demás es necesario pero no diferencia, y ahí es donde el outsourcing rinde.
El outsourcing se define por quién hace la tarea: un tercero en lugar de personal propio.
La deslocalización se define por dónde se hace, o sea en otro país, con personal propio o ajeno.
Las dos cosas se combinan seguido y por eso se confunden, pero son decisiones distintas y se pueden tomar por separado.
El primero es la pérdida de conocimiento: cuando la tarea se va, el saber hacerla se va con ella.
El segundo es el costo de salida, que casi siempre resulta mayor que el de entrada.
El tercero es la información sensible que el proveedor pasa a manejar, y que el contrato tiene que cubrir.
Y el cuarto es la calidad, que deja de controlarse supervisando y pasa a controlarse con indicadores acordados.
El hub de Administración de personal y Recursos Humanos ubica este concepto dentro de un proceso empresarial.
En Recursos Humanos: Aprovecha las Fortalezas de cada Persona y construye el Equipo Perfecto vemos cómo se aplica a decisiones y tareas concretas.
EGA Futura Project muestra cómo se refleja dentro de la Plataforma.
Y EGA Futura Service lo muestra desde otra parte del sistema.
Son las preguntas previas a tercerizar una función: si outsourcing y tercerización nombran lo mismo, qué conviene retener adentro y si el ahorro está garantizado.
Sí: tercerización y subcontratación son las formas castellanas del mismo concepto.
Lo que cambia es la palabra, no el acuerdo que describe.
No: eso es deslocalización, y se puede hacer con personal propio.
El outsourcing se define por delegar en un tercero, sin importar dónde esté.
Las que constituyen la actividad central, o sea aquello por lo que un cliente elige a esa empresa.
Delegarlas equivale a ceder lo que la diferencia del resto del mercado.
No: el ahorro aparece cuando el proveedor tiene una escala que la empresa no puede alcanzar sola.
Cuando esa escala no existe, al costo del servicio se le suma el de coordinar y controlar al proveedor.

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