

En una Plataforma con miles de registros, volver al mismo lugar dos veces por día no debería costar una búsqueda cada vez.
Los Favoritos existen exactamente para eso: guardar un acceso directo a lo que se consulta seguido.
Son el equivalente a los marcadores del navegador, pero adentro de la Plataforma y aplicados a sus propias pantallas.
El alcance es más amplio de lo que se supone al principio.
Se pueden marcar registros individuales, como la ficha de un cliente importante o la de un proyecto en curso.
También se pueden marcar Vistas de lista completas, que suele ser lo más rentable de todo.
Y se pueden marcar páginas de la Plataforma a las que se vuelve a menudo.
Marcar una Vista de lista rinde más que marcar registros sueltos, porque una sola entrada lleva a un conjunto entero de trabajo.
La operación es la misma en los dos sentidos y se hace desde el ícono de estrella.
Con la pantalla abierta, un clic en la estrella la suma a los Favoritos y la estrella queda marcada.
Otro clic sobre la estrella marcada la saca de la lista.
Al marcar se puede elegir el nombre con el que va a figurar, que no tiene por qué ser el nombre original.
Los Favoritos se guardan por usuario y no se comparten de ninguna manera.
Marcar un registro no le da acceso a nadie ni cambia los permisos de nada.
Tampoco avisa al equipo ni deja rastro visible para los demás.
Es una organización privada del espacio de trabajo de cada uno.
Los tres ayudan a volver a algo, pero resuelven necesidades bastante distintas.
Los Favoritos son deliberados: alguien decidió marcarlos y duran hasta que los quite.
El Historial reciente es automático: se arma solo con lo último que se abrió y se renueva todo el tiempo.
Los Elementos que sigo son de seguimiento: avisan cuando algo cambia, en lugar de servir de acceso rápido.
Un registro que se consulta todos los días va a Favoritos, y uno que interesa solo cuando alguien lo modifica va a Elementos que sigo.
Los Favoritos rinden mientras la lista sea corta y se lea de un vistazo.
Cuando pasa de veinte entradas, encontrar el favorito cuesta casi tanto como buscar el registro directamente.
Conviene revisarla cada tanto y sacar lo que ya dejó de usarse.
La estrella vive en la barra superior, cerca del buscador y del nombre de la pantalla que está abierta.
La estrella vacía indica que esa pantalla todavía no está marcada, y la estrella llena indica que sí lo está.
Al lado hay una flecha que despliega la lista completa de Favoritos guardados.
Una vendedora atiende a cinco clientes grandes que concentran la mayor parte de su facturación.
Marca esas cinco fichas como Favoritos y también la Vista de lista de sus oportunidades del mes.
Con eso seis clics reemplazan seis búsquedas que antes se repetían todos los días.
El nombre que la Plataforma propone al marcar se puede editar en ese mismo momento.
Conviene aprovecharlo cuando el nombre original es largo o poco claro fuera de su contexto.
Si el registro que estaba en Favoritos deja de existir, la entrada queda apuntando a algo que ya no está.
Es un motivo más para revisar la lista cada tanto y limpiar lo que quedó viejo.
Un Favorito es un atajo, no una llave.
Si alguien pierde el acceso a un registro marcado, el atajo deja de abrirlo aunque siga figurando en la lista.
No, son estrictamente personales de cada usuario.
Nadie más ve la lista, y marcar algo no genera ningún aviso ni cambia los permisos del registro.
Los Favoritos sirven para volver rápido a algo que se consulta seguido.
Los Elementos que sigo sirven para enterarse cuando ese algo cambia, a través de las Notificaciones.
Sí, y suele ser el uso que más tiempo ahorra de todos.
Una sola entrada de la lista lleva a un conjunto de registros ya filtrado y listo para trabajar.
No, quedan guardados en el usuario y siguen disponibles al volver a entrar.
Tampoco dependen del equipo desde el que se ingrese, porque viven en la Plataforma y no en el navegador.
Los Favoritos son una preferencia personal y no se administran de forma centralizada.
No hay manera de preconfigurar la lista de un usuario ni de imponer Favoritos comunes a todo un equipo.
Cuando la necesidad es que todo un equipo llegue rápido al mismo lugar, la herramienta correcta es otra.
Una Vista de lista compartida con un nombre claro cumple ese rol mucho mejor que pedirle a cada persona que marque lo mismo.
Marcar un registro no otorga ningún acceso ni conserva el que ya existía.
Si cambia el modelo de permisos, los atajos guardados dejan de funcionar sin que la lista lo advierta de antemano.
Mostrar los Favoritos temprano acelera bastante la adopción de la Plataforma.
Es una de las funciones que más tiempo ahorran por día y de las que menos se descubren solas.