Introducción al Ajuste extracontable
Este tipo de ajustes es necesario para hacer coincidir el resultado contable del ejercicio económico con el resultado en el ámbito fiscal.
Generalmente, esa disparidad tiene como fuente la imposibilidad de deducir ciertos gastos e ingresos según la legislación tributaria vigente.
El tributo sobre el que se calcula la base imponible es el impuesto a la renta que grava a las empresas.
Recibe un nombre distinto en cada país, así que conviene consultar la normativa local.
Clasificación
Los ajustes extracontables se pueden clasificar en dos grupos.
- Positivos: se suman al resultado contable, por lo que originan una base imponible mayor.
- Negativos: se restan al resultado contable, por lo que originan una base imponible menor.
Ejemplos
Conviene ver algunos ejemplos de ajustes extracontables positivos y negativos.
Ajustes positivos
- Los gastos que no son deducibles del impuesto.
- Excesos cometidos en el plan de amortizaciones.
- Excesos en la dotación de insumos.
- Los gastos registrados en períodos posteriores al momento de producirse y que originan un impuesto menor al que correspondería si se registraran oportunamente.
- La sustitución del valor contable registrado de determinadas operaciones por el valor de mercado.
- Las bases imponibles positivas originadas en uniones transitorias de empresas y agrupaciones con intereses económicos afines.
Ajustes negativos
- Los gastos registrados en períodos anteriores al momento en el que se incurrió en ellos.
- La libertad de amortización.
- La amortización acelerada.
- Las deducciones para evitar la doble tributación que afecta a algunas empresas en el ámbito internacional.
- Las revalorizaciones contables no aplicables en el ámbito fiscal.
- Recursos destinados a la contribución con obras sociales.
- Los dividendos cuya fuente son entidades que ya tributaron bajo el régimen fiscal vigente.
Ajustes temporales y ajustes permanentes
Existen otros dos tipos de ajustes extracontables que vale la pena mencionar.
- Ajustes temporales: nacen de la disparidad entre la normativa contable y la fiscal, que obliga a realizar ajustes de signo contrario en ejercicios distintos.
- Ajustes permanentes: ocurren cuando se realiza un ajuste positivo o negativo en un ejercicio determinado sin que eso genere consecuencias en los siguientes.
Un ejemplo de ajuste temporal aparece al resolver el registro de una amortización acelerada.
Ese incentivo fiscal origina un ajuste extracontable negativo en el ejercicio inmediato de aplicación de la amortización del activo.
Eso ocurre mientras se cumple la amortización en el ámbito fiscal, para luego aplicar un ajuste positivo durante el cumplimiento de la amortización en el ámbito contable.