

Un cheque diferido es un cheque cuya fecha de pago es posterior a la de emisión.
Esa diferencia de fechas lo convierte en otra cosa: deja de ser una orden de pago inmediata y pasa a ser un compromiso a plazo.
Quien lo entrega se lleva la mercadería hoy y paga después, y quien lo recibe gana un documento con fecha cierta en lugar de una promesa verbal.
Su uso más frecuente es financiar la compra sin pedir un préstamo.
Una empresa que compra insumos y necesita venderlos antes de poder pagarlos calza el vencimiento del cheque con su propio ciclo de cobro.
Para el que vende, aceptar cheques diferidos es una forma de competir: ofrece plazo sin poner dinero propio en juego.
Acá está el punto que más confusión genera y conviene decirlo sin rodeos.
El cheque diferido no es una figura universal, y su tratamiento legal cambia mucho de un país a otro.
En Argentina el cheque de pago diferido está regulado como un instrumento propio, con su formulario, su registro y un plazo máximo de emisión.
En México, en cambio, un cheque posdatado es pagadero a la vista, o sea que la fecha futura no impide que el banco lo pague al presentarlo.
En España, Chile, Colombia y Perú rige también el principio de pago contra presentación.
En esos países el diferimiento es una costumbre comercial y no una garantía legal, y quien recibe el cheque puede presentarlo antes.
Antes de armar un esquema de pagos apoyado en esta herramienta conviene confirmar con el asesor local qué rige en cada jurisdicción.
Un cheque propio es el que la empresa emite contra su propia cuenta bancaria.
Un cheque de terceros es el que la empresa recibió de un cliente y después entrega a un proveedor para cancelar otra deuda.
Esa cadena es habitual y tiene una consecuencia importante: el riesgo viaja con el documento.
Si el cheque rebota, el reclamo alcanza a todos los que lo endosaron, no solo a quien lo firmó originalmente.
Quien tiene un cheque a plazo y necesita el dinero antes puede venderlo a una entidad financiera por un importe menor.
Esa diferencia es el costo de adelantar el cobro, y funciona en la práctica como una tasa de interés.
Es una fuente de financiamiento rápida, aunque suele resultar más cara que un crédito tradicional.
Un cheque diferido no es dinero hasta que se acredita, y esa distinción conviene tenerla presente en cada informe.
Puede rebotar por falta de fondos, por diferencias en la firma o porque la cuenta se cerró en el medio.
Por eso las empresas que reciben muchos cheques fijan límites por cliente y siguen de cerca los rechazos.
Varios países avanzaron además hacia versiones electrónicas del cheque, que reducen el extravío y la falsificación pero no eliminan el riesgo de que no haya fondos.
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La Cuenta bancaria es el registro donde se configura la operatoria con cheques.
Tres campos suyos definen si la cuenta emite cheques, cuándo afectan el saldo y a qué cuenta contable se imputan.
Es una casilla que se marca en la cuenta bancaria para indicar que desde esa cuenta se emiten cheques.
Su presencia responde a una realidad de la operatoria: no todas las cuentas trabajan con chequera, y conviene saber cuáles sí.
El nombre habla de chequeras en plural, porque el seguimiento se organiza por talonario y numeración.
Es otra casilla de la cuenta bancaria y define en qué momento el cheque afecta el saldo.
Un cheque puede descontarse cuando se emite o recién cuando el banco lo debita efectivamente.
La diferencia entre las dos opciones es exactamente lo que hay que decidir frente a un cheque diferido, porque entre una fecha y la otra pueden pasar meses.
La cuenta bancaria tiene dos cuentas contables asociadas y no una.
La primera recibe los movimientos comunes y la segunda está dedicada exclusivamente a los cheques emitidos.
Esa separación es la buena práctica contable frente a los diferidos: el dinero comprometido se muestra aparte del dinero que ya salió.
Se marca Controla Chequeras propias en la cuenta desde la que se emiten los cheques.
Se define con Débito de Cheques emitidos si el importe descuenta al emitir o al debitarse en el banco.
Y se asigna la cuenta contable dedicada, para que el compromiso a plazo quede visible por separado en la contabilidad.
Un Informe filtrado por Controla Chequeras propias muestra qué cuentas están habilitadas para emitir.
Y el saldo de la cuenta contable de cheques emitidos indica cuánto dinero está comprometido a futuro.
Pagar con fecha futura abre estas dudas: qué obliga realmente al banco, en qué se diferencia un cheque propio de uno de terceros y por qué conviene una cuenta aparte.
Depende del país y es el punto donde más se equivoca la gente.
En Argentina el cheque de pago diferido está regulado como un instrumento propio, con plazo máximo y reglas de emisión.
En México, España, Chile, Colombia y Perú el cheque es pagadero contra presentación, así que la fecha escrita no impide cobrarlo antes.
El propio se emite contra la cuenta bancaria de la empresa.
El de terceros llegó de un cliente y se entrega a un proveedor para cancelar otra deuda.
En el segundo caso el riesgo viaja con el documento: si rebota, el reclamo alcanza a quienes lo endosaron.
Se marca la casilla Controla Chequeras propias en la Cuenta bancaria desde la que se emiten.
La casilla Débito de Cheques emitidos define si el importe descuenta al emitir el cheque o al debitarse en el banco.
Y la cuenta contable de cheques emitidos recibe esos movimientos por separado del resto.
Porque un cheque entregado y pendiente de débito no es dinero que ya salió del banco.
Si se imputara a la misma cuenta que el resto, el saldo contable mostraría como gastado un dinero que sigue disponible.
La cuenta separada permite ver cuánto está comprometido sin distorsionar el saldo real.
La operatoria de cheques se configura desde EGAFutura__Bank_Bank_Account__c, cuya etiqueta es Cuenta bancaria.
Tres campos de ese objeto la definen por completo.
EGAFutura__Controla_Chequeras_propias__c es una casilla de verificación que marca si la cuenta emite cheques.
EGAFutura__Debito_Cheques_emitidos__c es otra casilla y define en qué momento el cheque afecta el saldo.
EGAFutura__Cuenta_contable_Cheques_emitidos__c es una búsqueda hacia EGAFutura__Cuenta_contable__c.
Las dos casillas son de tipo booleano y por lo tanto figuran como no nulas en la definición del objeto.
La búsqueda contable admite quedar vacía, así que la imputación dedicada se activa cuando la empresa la necesita.
Filtrar por EGAFutura__Controla_Chequeras_propias__c devuelve las cuentas habilitadas para emitir cheques.
Y EGAFutura__Cuenta_contable_Cheques_emitidos__c alimenta un Informe que separa el dinero comprometido del ya debitado.
Esa separación es la que vuelve legible el saldo bancario cuando hay muchos cheques a plazo en circulación.
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