

La Contabilidad se apoya en reglas que las empresas deben respetar, en el afán de ver reflejada su actividad económica real.
Sin la utilización de estas reglas, las empresas no podrían realizar una contabilización correcta de su patrimonio total, como así tampoco sobre otros factores económicos que influyen en su correcto desarrollo.
El marco más extendido hoy son las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptadas por México, Colombia, Chile, Perú, Argentina y España.
Cada país mantiene además su normativa contable local, que es la que fija los formatos, los plazos y las obligaciones de presentación.
En España ese desarrollo local se llama Plan General de Contabilidad, en Perú es el Plan Contable General Empresarial y en Estados Unidos rige un marco propio, los US GAAP.
La expresión Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA) nombra al conjunto de principios clásicos que precedieron a las NIIF y que se siguen citando como referencia conceptual.
Estos seis principios son los que se enumeran con más frecuencia:
El objetivo de la Contabilidad es muy claro.
Busca entregar información confiable y real, de la actividad económica de la empresa.
Este procedimiento es fundamental ya que, con la ayuda de estos datos, se tomarán decisiones administrativas importantes.
Existen 4 propósitos sobre los que se rige la Contabilidad, y los vamos a detallar a continuación.
Es fundamental para tener un control absoluto de los movimientos de la empresa.
Se trata de conocer cuánto dinero entra y cuánto dinero sale.
Para que la empresa no sufra ninguna sanción legal, deberá informar y declarar todos los movimientos que realice a lo largo de un periodo fiscal.
Los plazos y la forma de esa declaración los fija la autoridad fiscal de cada país.
El control está directamente relacionado con la entrada y salida de dinero.
Es sumamente importante porque, a través de esta información, la empresa conoce realmente con cuánto presupuesto cuenta para realizar mejoras o inversiones.
La disposición es el último paso de este procedimiento.
A través de este, la empresa se asegura de que el dinero se encuentra disponible dentro de la empresa, y para ser utilizado cuando sea necesario.
Una empresa no puede crecer si no realiza una correcta Contabilidad.
A través de la Contabilidad, las empresas realizan un cálculo de tiempo completo.
Es decir, examinan en detalle qué fue sucediendo dentro de la empresa, durante un periodo determinado de tiempo.
Así se logra ver la fluctuación permanente que existe en los activos y los pasivos de una empresa.
Además, con la Contabilidad la empresa cumple con su labor legal.
Las empresas están obligadas a llevar un control riguroso y a darle aviso a las autoridades.
A los fines de lograr futuras inversiones, la Contabilidad les permite a las empresas reflejar de manera real los números de su negocio, aplicados a determinado periodo de tiempo.
Una condición que la Contabilidad mantiene en todo momento es que el activo sea igual a la suma del pasivo y el patrimonio neto.
Esa igualdad se sostiene porque cada operación se registra por partida doble: el mismo importe se anota en el debe de una cuenta y en el haber de otra cuenta distinta.
A través de la Contabilidad, y con la posibilidad de registrar las entradas y salidas del dinero, las empresas logran mantener en equilibrio sus finanzas.
De esta forma, se evitan grandes pérdidas de dinero.
Es muy importante que la Contabilidad de una empresa cumpla con los aspectos legales establecidos.
Para que la Contabilidad realizada tenga validez legal, no deben existir saltos entre las anotaciones.
Es decir, las entradas deben ser continuadas una después de la otra.
La Contabilidad nunca podrá basarse en suposiciones.
Siempre deberá basarse en hechos.
La Contabilidad puede realizarse de manera esporádica.
Pero, al momento de realizarse, deben establecerse los movimientos llevados a cabo a lo largo de cada día, del periodo en cuestión.
Por último, en la Contabilidad no se podrá eliminar ningún registro que ya se haya realizado.
De esta manera, la autoridad fiscal previene el fraude dentro de las empresas.
La Plataforma no impone un plan de cuentas único: cada Cuenta contable puede clasificarse en paralelo bajo el esquema de varios países.
Para Argentina la cuenta lleva su Rubro y su Subrubro.
Para España lleva el Grupo, el Subgrupo y el Código de cuenta del Plan General de Contabilidad.
Para México lleva el Grupo de cuentas y dos niveles de subcuentas.
Para Chile lleva el Grupo, el Subgrupo y la cuenta contable local.
Para Perú lleva el Elemento, el Rubro y la Subcuenta del Plan Contable General Empresarial.
Esa convivencia permite que una misma empresa presente su información bajo el esquema que le exige cada jurisdicción donde opera.
La Cuenta contable guarda además el ajuste por inflación, el saldo habitual y si admite asiento manual.
Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) son el estándar más extendido, adoptadas por México, Colombia, Chile, Perú, Argentina y España.
Sobre ellas cada país aplica su normativa local, y en Estados Unidos rige un marco propio, los US GAAP.
Son el conjunto de principios clásicos que precedieron a las NIIF y que se siguen citando como referencia conceptual.
Los que se enumeran con más frecuencia son seis: uniformidad, prudencia, devengo, importancia relativa, empresa en funcionamiento y no compensación.
La documentación de los movimientos, la información y declaración ante la autoridad fiscal, el control de entradas y salidas de dinero y la disposición del dinero cuando se lo necesita.
No. En la Contabilidad no se podrá eliminar ningún registro que ya se haya realizado.
Esa restricción es la que le permite a la autoridad fiscal prevenir el fraude dentro de las empresas.
La Contabilidad puede realizarse de manera esporádica, pero al hacerla deben quedar asentados los movimientos de cada día del periodo en cuestión.
Tampoco pueden existir saltos entre las anotaciones: las entradas deben ser continuadas una después de la otra.