

El Asesor jurídico puede pertenecer a la empresa (in-house) o ser un ente externo a ésta, contratado para servicios puntuales.
Toda organización debe saber reconocer las oportunidades del mercado y eso incluye identificar las oportunidades legales y políticas.
Eso quiere decir que, si la idea de negocio es buena, pero las leyes no son favorables, entonces el negocio va a fracasar. Y el Asesor jurídico es la pieza clave que va a ahorrarle problemas y pérdidas a la compañía.
Entre sus principales funciones o tareas se encuentran:
Como se puede apreciar, el Asesor jurídico va a asegurarse de que la empresa desarrolle sus actividades sin incurrir en faltas o delitos.
Es la persona con la que debe contar la dirección ejecutiva para poder aprovechar las oportunidades de negocio y desplegarse con fortaleza sin dejar detalles descuidados y prevenir litigios o reclamos.
Especialmente cuando se llevan a cabo negocios internacionales, contar con Asesor jurídico va a evitar conflictos, demoras y pérdidas económicas.
Los requisitos para ejercer el rol los fija la legislación de cada país.
En algunos casos se exige que el consultor jurídico o asesor legal sea un profesional del Derecho, y en otros no.
Todo depende de los servicios profesionales que la empresa requiera.
Una persona sin la profesión o las credenciales suficientes puede brindar buena asesoría jurídica, pero no podrá representar o patrocinar a la empresa ante los tribunales ni firmar documentos.
Para representar en juicio, entonces, el Asesor jurídico suele necesitar lo siguiente:
Esa habilitación recibe nombres distintos: es la colegiación en España y la matrícula en Argentina, Chile, Colombia y Perú.
En México el requisito es la cédula profesional, y en Estados Unidos, la admisión al colegio de abogados de cada estado.
Esas se pueden considerar como los requisitos básicos, pero también, es necesario que cuente con habilidades y destrezas personales, tales como:
Toda empresa siempre debe plantearse nuevos retos para aprovechar otras oportunidades y crecer. Y las leyes están en constante cambio o incorporando nuevas regulaciones.
Ello se debe a que la era digital impone nuevas tecnologías y escenarios que ameritan la protección de los consumidores y de las leyes fundamentales.
Por eso hay que plantearse estrategias y evaluar sus aspectos legales anticipándose a los diferentes escenarios y sus implicaciones jurídicas.
Adicionalmente, un Asesor jurídico debe sumarse a la conversión digital y aprovechar las oportunidades que a través de herramientas simples y populares brinda Internet con múltiples posibilidades de comunicación virtual, para brindar asesoría legal en línea.
La comunicación virtual asincrónica que brinda la tecnología actual, da flexibilidad, permite ahorrar tiempo y facilitar la organización del trabajo.
En los casos del asesoramiento externo, esto puede ser muy beneficioso para la empresa, reduciendo costos y llevando consigo un profesional a todas partes.
Compartir documentos nunca ha sido tan fácil desde que existe el correo electrónico, los archivos almacenados en la nube y las plataformas de recursos compartidos.
Las plataformas de gestión empresarial en la nube hoy ofrecen aplicaciones orientadas a la gestión de asuntos legales y jurídicos de las empresas.
Integrando la suma de las actividades, la comunicación con todos los departamentos con asesores externos, el repositorio de toda la documentación.
Aplicaciones de gestión legal dan la posibilidad de la registración de las decisiones, las estrategias, efectuar seguimientos y auditorías, así, se reducen al mínimo las posibilidades de incumplimiento de formatos legales, presentaciones deficientes, vencimientos y omisiones.
El Asesor debe complementar su trabajo con la economía digital.
Accediendo a bases de datos de legislaciones, jurisprudencia y bibliografía a los fines de anticipar movimientos, óptimamente debería poder lograr arribar a la predicción de resultados jurídicos empleando estadísticas.
Todo ello es parte de los nuevos retos.
