

El balance de sumas y saldos, también llamado balance de comprobación, muestra todas las cuentas con sus movimientos y su saldo a una fecha determinada.
Ahí entran los ingresos, los gastos, los activos, los pasivos y el capital, tanto en el debe como en el haber.
La primera columna identifica la cuenta del libro mayor, con su código y su nombre.
Las dos siguientes acumulan las sumas, o sea todo lo cargado al debe y todo lo cargado al haber desde el inicio del período.
La última muestra el saldo, que es la diferencia entre esas dos sumas y queda del lado que resulte mayor.
De ahí sale el nombre completo del informe, que menciona a las dos cosas: sumas y saldos.
Su primer uso es de control: si el total de saldos deudores no coincide con el de acreedores, hay un error de carga en algún lado.
Cuando esa diferencia aparece, el camino es ir al mayor de cada cuenta y de ahí al asiento que la originó.
Su segundo uso es preparatorio: sobre esta lista se hacen los ajustes de cierre y recién después se arman los estados financieros.
Que el balance cuadre no prueba que la contabilidad esté bien, y esa es la confusión más frecuente.
Un asiento cargado en la cuenta equivocada cuadra igual, porque el importe entró por el lado correcto.
Un asiento omitido por completo tampoco desequilibra nada, porque faltan sus dos puntas.
Y dos errores de signo contrario se compensan entre sí y desaparecen del total.
Un error común es asumir que sustituye al estado de situación financiera.
Ese informe se conoce como balance general, estado de situación patrimonial o balance de situación según el país.
No lo sustituye, porque ese estado no muestra sumas del debe y del haber sino los activos, los pasivos y el patrimonio ya clasificados.
El balance de sumas y saldos no integra los estados financieros anuales ni los libros de contabilidad.
El hub de Gestión financiera empresarial ubica este concepto dentro de un proceso empresarial.
En Contabilidad de tu empresa mediana: cómo elegir Software Contable sin ser Contador vemos cómo se aplica a decisiones y tareas concretas.
EGA Futura Conta muestra cómo se refleja dentro de la Plataforma.
Y EGA Futura Treasury lo muestra desde otra parte del sistema.
Se lo confunde con el balance general y se le atribuye una certeza que no tiene. Aclaramos qué prueba realmente, cada cuánto se emite y cómo seguimos cuando no cuadra.
No: el balance general, o estado de situación financiera, presenta activos, pasivos y patrimonio ya clasificados.
El balance de sumas y saldos es una lista de cuentas con sus movimientos, y funciona como control previo.
No: cuadra igual con un asiento cargado en la cuenta equivocada, con uno omitido y con dos errores que se compensan.
Cuadrar solo descarta el error de importe entre el debe y el haber.
Se puede emitir en cualquier momento, porque es un papel de trabajo interno.
Lo habitual es hacerlo al cierre de cada mes y antes de preparar los estados financieros del ejercicio.
Se busca la diferencia recorriendo el mayor de cada cuenta hasta dar con el asiento que la originó.
Una diferencia divisible por nueve suele indicar dígitos invertidos al cargar un importe.
El balance de sumas y saldos o balance de comprobación, es el balance que muestra todas las cuentas (ingresos, gastos, activos y pasivos, y capital) con los saldos de deudores y acreedores (tanto al haber y al deber), en un momento determinado del tiempo.
Esta lista contendrá el nombre de la cuenta dentro del libro mayor, su valor nominal y si dicho valor se encuentra en posesión de un saldo deudor o de un equilibrio de crédito.
El motivo por el cual este tipo de balance es de gran utilidad es que permite identificar si existe algún error entre la lista de mayores contables que se encuentran dentro del libro diario.
El objetivo de hacer este balance, es conseguir que los saldos deudores que se encuentran dentro de cada cuenta, deben de ser iguales que los saldos acreedores de la misma para alcanzar el equilibrio que se desea lograr.
El balance de sumas y saldos o balance de comprobación, es el balance que muestra todas las cuentas (ingresos, gastos, activos y pasivos, y capital) con los saldos de deudores y acreedores (tanto al haber y al deber), en un momento determinado del tiempo.
Esta lista contendrá el nombre de la cuenta dentro del libro mayor, su valor nominal y si dicho valor se encuentra en posesión de un saldo deudor o de un equilibrio de crédito.
El motivo por el cual este tipo de balance es de gran utilidad es que permite identificar si existe algún error entre la lista de mayores contables que se encuentran dentro del libro diario.
El objetivo de hacer este balance, es conseguir que los saldos deudores que se encuentran dentro de cada cuenta, deben de ser iguales que los saldos acreedores de la misma para alcanzar el equilibrio que se desea lograr.
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