

El año fiscal es el recorte de tiempo sobre el que una empresa mide todo lo que hizo.
Dura doce meses, pero no siempre arranca en enero.
Tanto por temas comerciales como financieros y tributarios, las empresas necesitan rendir sus informes para sus manejos internos y para entidades externas como el gobierno, los bancos y las cámaras de comercio.
El año fiscal es lo que le da a esos informes un período comparable entre una empresa y otra.
La fecha de inicio y de cierre la define la normativa de cada país.
En muchos países el año fiscal coincide con el año calendario, del 1 de enero al 31 de diciembre.
En otros arranca en un mes distinto, y varias legislaciones permiten además que la empresa elija su propia fecha de cierre.
Esa posibilidad tiene una razón práctica: conviene cerrar los libros cuando la actividad está baja, no en plena temporada alta.
Una empresa con estacionalidad marcada suele cerrar su ejercicio después de su mejor temporada, para que el resultado del año quede completo en un solo período.
Por eso la pregunta correcta no es cuándo empieza el año fiscal en general, sino cuál es la fecha de cierre de esta empresa en este país.
Los informes del año fiscal hacen en general referencia al cierre contable de las operaciones comerciales de los doce meses.
Por este motivo se generan informes de todo tipo, y sobre todo contables:
De todos estos informes se desprenden obligaciones tributarias, financieras y demás.
Todo esto implica además la realización de presupuestos y planes de trabajo para el año fiscal que llega.
De los informes generados sobre el período también se desprenden decisiones y compromisos ligados a los resultados de la empresa:
Es por esto que los gobiernos definen el período del año fiscal, para que exista un espacio de tiempo comparable en el que todos hagan sus cierres.
En muchos países los cierres contables del año fiscal tienen que estar avalados por un contador público titulado y cumplir con las normas nacionales e internacionales aprobadas en esta materia.
El año fiscal dura siempre doce meses, pero no en todos los países empieza en enero
Esa homogeneidad dentro de cada país permite a los gobiernos fijar fechas comunes y facilita la recolección de la información que necesitan.