En el mercado cambiario, la divisa (moneda extranjera) toma dos valores o dos tipos de cambio diferentes: Un valor para la compra y otro valor para la venta.
Cada país tiene su propia moneda.
Una divisa es una unidad de moneda de otro país, diferente a la del país local desde donde se pretende efectuar el cálculo.
El valor que toma una moneda en el mercado permite conocer cuánta moneda extranjera se puede adquirir con cierta cantidad de moneda local.
Ese intercambio se realiza en bancos y casas de cambio, y el mismo cálculo aparece en los comercios que aceptan moneda extranjera para cobrar un producto o servicio cuyo precio está estipulado en moneda nacional.
En este ejemplo ficticio de tipo de cambio, establecemos la comparación entre el euro como moneda extranjera (divisa) y la cantidad de pesos como moneda local que debemos invertir para comprar una unidad de euro: € 1 = $ 1,14
Si la moneda local fuera dólar esta es la cifra que debemos gastar para comprar una unidad de euro: € 1 = USD 1,08
Las cifras de los dos ejemplos son ilustrativas, porque el tipo de cambio varía todos los días.
Existen algunos elementos que resulta importante conocer sobre el Tipo de cambio. Entre ellos están:
El tipo de cambio depende no sólo de los mercados, sino que puede estar influenciado por factores políticos. De modo que el sistema de gobierno puede imponer regulaciones al tipo de cambio o no intervenir en ello.
Existen distintas formas de clasificar los tipos de cambio.
Si lo clasificamos en cuanto al precio de la moneda el tipo de cambio puede ser:
Si lo clasificamos en cuanto al tipo de regulación del precio:
Según el conjunto de políticas referentes al precio de la moneda que establece un país, lo que se denomina régimen cambiario, el tipo de cambio fijo se clasifica en:
Se clasifica en dos categorías:
El tipo de cambio variable también es conocido como: flexible, circulante o flotante.
En los mercados de compra y venta de divisas como el Forex, el tipo de cambio se establece por oferta y demanda para un par de divisas. Por ejemplo, el euro/dólar (EUR/USD).
Por cada par de divisas hay dos precios distintos para la moneda principal (en este caso el euro): El precio de compra (bid) y el precio de venta (ask).
El precio de compra (bid) es el que el mercado paga por los euros, o sea aquel al cual se pueden vender euros a cambio de dólares.
El precio de venta (ask) es aquel al cual se pueden comprar euros con los dólares que se tienen.
La diferencia entre ambos precios es el spread, con el cual se tiene una idea de la liquidez del par de divisas en el mercado.
