

Un activo intangible es un recurso de la empresa que no tiene forma física y aun así tiene valor.
Marcas, patentes, licencias, derechos de autor y software son los casos más habituales.
La contabilidad tradicional de hace años no hubiera aceptado incluir este tipo de activos dentro de sus balances.
Hoy suelen ser la parte más valiosa del patrimonio de muchas compañías.
Los activos intangibles ocupan hoy en día lugares claves en los balances financieros de las compañías.
Muchas veces generan más ingresos que muchos activos físicos o tangibles.
Incluso en muchas ocasiones, sin los activos intangibles las empresas no podrían ejercer sus procesos de producción, por ejemplo cuando se trata de patentes y registros que permiten ingresar a mercados restringidos.
Aunque estos activos no pueden percibirse físicamente, sí generan beneficios e ingresos en el futuro de la compañía.
Algunos llegan a corto plazo y otros a largo plazo.
El software y los derechos de autor son dos ejemplos frecuentes.
Los activos financieros, en cambio, no son intangibles: son de carácter monetario y se clasifican aparte en el balance.
Uno de los requisitos de los activos intangibles es que pueda ser valorado en términos económicos.
Estos son los cuatro rasgos que definen a un activo intangible.
Es la confusión más común y conviene dejarla clara.
La depreciación se aplica a los bienes físicos, que se desgastan con el uso.
La amortización se aplica a los intangibles, y reparte su costo entre los años en que se los aprovecha.
El mecanismo es equivalente, pero el nombre correcto para un intangible es amortización.
Algunos intangibles no tienen un plazo previsible de aprovechamiento, como ocurre con ciertas marcas.
Esos no se amortizan.
En su lugar se someten periódicamente a una prueba de deterioro, que compara su valor en libros contra su valor recuperable.
Si el valor recuperable resulta menor, la diferencia se reconoce como pérdida por deterioro.
Los plazos de amortización admitidos a efectos impositivos dependen de la normativa de cada país.
Los activos intangibles se pueden adquirir de dos maneras por la empresa:
Los activos intangibles que se compran se adquieren después de cuantificar su valor en el mercado.
De esta manera se busca generar ingresos adicionales para la empresa, o una ventaja competitiva en la producción de sus bienes y servicios.
Esa ventaja igualmente desencadena en mayores ingresos para la organización.
Algunos ejemplos de estos activos intangibles son:
Los activos intangibles que se desarrollan tienen que ver con el transcurrir de la empresa en el tiempo y el aprendizaje.
También con el conocimiento y reconocimiento que se va adquiriendo en el mercado y en la producción de los bienes y servicios que genera la organización.
Ejemplos de estos activos intangibles son:
El desarrollo de las empresas y de los mercados cambió el peso de estos activos.
La especialización de las empresas y el crecimiento de los requisitos gubernamentales hicieron que los activos intangibles ganen espacio y validez dentro de los balances financieros.
Hoy resultan indispensables para el mantenimiento de muchas organizaciones en el mercado.
Que no sea físico pero sí identificable, cuantificable y de carácter no monetario.
Además tiene que generar beneficios durante una vida útil medible.
Se amortizan. La depreciación es el término que corresponde a los bienes físicos.
Contablemente se carga una partida que reparte el costo del intangible a lo largo de su vida útil.
No se amortizan, porque no tienen un plazo previsible de aprovechamiento.
Se someten periódicamente a una prueba de deterioro que compara su valor en libros contra su valor recuperable.
Entre los que se compran están las franquicias, las patentes, las marcas registradas y las licencias de software.
Entre los que se desarrollan están el know how y los procesos de fabricación propios.
No. Los activos financieros son de carácter monetario y se clasifican en una categoría aparte del balance.
El intangible, por definición, es no monetario.
Porque muchas veces generan más ingresos que los activos físicos.
Y porque sin patentes ni registros muchas empresas no podrían ejercer sus procesos de producción ni entrar en mercados restringidos.
Un activo intangible, es un bien o recurso de la empresa que no es físico, pero sí es identificable, cuantificable, de carácter no monetario, y que genera ingresos y beneficios a la compañía durante su vida útil.
También es medible, y por tanto es un bien depreciable en el tiempo.
Los activos intangibles ocupan hoy en día lugares claves en los balances financieros de las compañías, ya que muchas veces generan más ingresos que muchos activos físicos o tangibles.
Incluso en muchas ocasiones, sin los activos intangibles las empresas no podrían ejercer sus procesos de producción, cuando hablamos por ejemplo de licencias, patentes o registros, entre muchos otros que permiten ingresar a mercados restringidos.
Un activo intangible, es un bien o recurso de la empresa que no es físico, pero sí es identificable, cuantificable, de carácter no monetario, y que genera ingresos y beneficios a la compañía durante su vida útil.
También es medible, y por tanto es un bien depreciable en el tiempo.
Los activos intangibles ocupan hoy en día lugares claves en los balances financieros de las compañías, ya que muchas veces generan más ingresos que muchos activos físicos o tangibles.
Incluso en muchas ocasiones, sin los activos intangibles las empresas no podrían ejercer sus procesos de producción, cuando hablamos por ejemplo de licencias, patentes o registros, entre muchos otros que permiten ingresar a mercados restringidos.