

Big data se describe habitualmente por tres rasgos que aparecen juntos.
Ninguno de los tres tiene un umbral fijo: lo que define el caso es que los tres desbordan a la vez las herramientas habituales.
El trabajo se ordena en tres etapas encadenadas.
La integración reúne datos de fuentes y aplicaciones distintas y los deja en un formato comparable.
El almacenamiento los reparte entre muchos servidores, que es lo que permite crecer sin rehacer la arquitectura cada vez.
El análisis busca patrones y los presenta en gráficos, modelos y proyecciones.
La nube fue lo que volvió accesible esa capacidad, porque alquila el cómputo por rato en lugar de exigir la compra de los servidores.
Un informe parte de una pregunta ya formulada y busca su respuesta en datos ordenados de antemano.
Big data hace el camino inverso: explora los datos para descubrir qué preguntas valía la pena hacer.
Por eso su resultado típico no es un número sino una correlación o una tendencia que nadie estaba buscando.
En salud, cruzar diagnósticos y tratamientos de muchos pacientes ayuda a decidir políticas sanitarias.
En comercio, el historial de compras y de navegación alimenta las recomendaciones y la previsión de demanda.
En industria, los sensores de una máquina permiten anticipar una falla antes de que ocurra.
Y en finanzas, el análisis de miles de operaciones por segundo detecta el fraude mientras sucede.
El hub de Inteligencia de negocios, informes y tableros ubica este concepto dentro de un proceso empresarial.
En Big Data en empresas medianas: mito, realidad y qué hacer con tus Datos hoy vemos cómo se aplica a decisiones y tareas concretas.
Informes y Paneles de la Plataforma muestra cómo se refleja dentro de la Plataforma.
Y Base de datos de la Plataforma EGA Futura lo muestra desde otra parte del sistema.
El tamaño a partir del cual un conjunto de datos entra en esta categoría es lo primero que todos preguntan. Aclaramos ese límite y si el concepto es exclusivo de las empresas grandes.
No hay una cifra que sirva de frontera.
El criterio es funcional: empieza donde las herramientas convencionales dejan de poder almacenarlo o analizarlo en un tiempo útil.
No: la inteligencia de negocios responde preguntas conocidas sobre datos ya ordenados de la empresa.
Big data trabaja sobre volúmenes y formatos mucho más amplios para descubrir patrones que nadie había planteado.
La escala dejó de ser una barrera desde que la nube alquila el cómputo por el rato que se usa.
Lo que sí hace falta es tener los datos recogidos y ordenados, que suele ser la parte más costosa.
Big data es un conjunto muy grande, y variado de datos que pueden ser procesados a alta velocidad, generando valiosos indicadores para la toma de decisiones en la organización. Estos datos, pueden consistir de imágenes, textos, números, sonidos, vídeos y cualquier otro en formato digital.
A diferencia de los sistemas tradicionales de procesamiento de datos, Big data puede manejar y procesar cantidades masivas de información, y mientras mayor es ésta, mejores proyecciones y predicciones se pueden obtener.
Esto, es de suma utilidad para aumentar la confianza en la información procesada y las decisiones a tomar.
De esa forma, las empresas junto a sus analistas sólo deben plantearse las preguntas correctas, y ensayar con los datos.
Gracias a Big data, se pueden comparar datos por periodos o espacios temporales, encontrando las diferencias o elementos comunes, que ayuden a categorizar, jerarquizar o encontrar patrones y tendencias, que a simple vista no se pueden detectar.
De manera que, con ayuda de gráficos, visualmente comprensibles con rapidez, resaltan los elementos con lo que se construye la información esencial.
Big data es un conjunto muy grande, y variado de datos que pueden ser procesados a alta velocidad, generando valiosos indicadores para la toma de decisiones en la organización. Estos datos, pueden consistir de imágenes, textos, números, sonidos, vídeos y cualquier otro en formato digital.
A diferencia de los sistemas tradicionales de procesamiento de datos, Big data puede manejar y procesar cantidades masivas de información, y mientras mayor es ésta, mejores proyecciones y predicciones se pueden obtener.
Esto, es de suma utilidad para aumentar la confianza en la información procesada y las decisiones a tomar.
De esa forma, las empresas junto a sus analistas sólo deben plantearse las preguntas correctas, y ensayar con los datos.
Gracias a Big data, se pueden comparar datos por periodos o espacios temporales, encontrando las diferencias o elementos comunes, que ayuden a categorizar, jerarquizar o encontrar patrones y tendencias, que a simple vista no se pueden detectar.
De manera que, con ayuda de gráficos, visualmente comprensibles con rapidez, resaltan los elementos con lo que se construye la información esencial.
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Quiero llevar mi Empresa a la Nube