

Toda Factura es un documento legal que se utiliza con fines contables y fiscales.
Debido a eso, no se pueden modificar, tachar o enmendar.
Es por ello que, de existir un error en la Factura elaborada, se acude a una Factura rectificativa para resolver el problema.
Son diversos los motivos por los que se emite este tipo de Facturas, entre los que están:
Los plazos o lapsos para la emisión de una Factura rectificativa han de ser regulados por la normativa contable y fiscal correspondiente.
En algunos países se pueden emitir en plazos no superiores a los cuatro años.
Para su correcta emisión es necesario:
El software contable encargado de la facturación puede realizar este trabajo de manera muy rápida y confiable.
En caso de que el IVA no haya sido pagado, no hace falta emitir una Factura rectificativa.
En este supuesto sólo basta con extender una nota de crédito.
No en todos los casos de error en las facturas originales cabe emitir una Factura rectificativa, sino más bien una nota de crédito.
Estos casos son:
Cuando la factura no ha sido declarada, de modo que no se ha liquidado el tributo.
Cuando se cometen errores en las transacciones o devoluciones.
Así, la nota de crédito indicará el monto a devolver.
Con esto se ajustan los libros fácilmente, evitando problemas con la declaración de impuestos.
No. Toda Factura es un documento legal con fines contables y fiscales, y por eso no se puede modificar, tachar ni enmendar.
Ante un error corresponde emitir una Factura rectificativa.
Por errores de cálculo o en los datos del cliente, descuentos y bonificaciones posteriores, devoluciones de mercaderías y resoluciones legales que dejan sin efecto una transacción.
También se emite cuando el cliente no puede pagar por quiebra, o para no perder el IVA de una factura impaga.
Cuando la factura no ha sido declarada y por lo tanto no se liquidó el tributo, o ante errores en transacciones y devoluciones.
La nota de crédito indica el monto a devolver y permite ajustar los libros sin problemas con la declaración de impuestos.
Su número correlativo debe corresponder a otra serie, distinta de la de las Facturas originales.
Además debe especificar qué factura corrige, la razón de la rectificación y el importe total, sea acreedor o deudor.