

Una Ventana modal es una ventana que se abre encima de la pantalla y deja el resto en pausa.
El fondo se oscurece y no responde a los clics.
Ese bloqueo no es un defecto: es exactamente lo que define a una modal y lo que la distingue de cualquier otro panel.
La modal aparece cuando hace falta terminar algo antes de seguir.
Si se pudiera dejar abierta y trabajar por atrás, quedarían a medio hacer justamente las acciones que no conviene dejar a medias.
El bloqueo obliga a resolver: guardar, cancelar o cerrar.
Es el uso más frecuente de todos.
Desde una Vista de lista o desde una Lista relacionada, el botón de nuevo abre un formulario corto dentro de una modal.
Al guardar, la ventana se cierra y la lista de atrás se actualiza sola.
Eliminar un registro o cambiar el estado de varios a la vez abre un pedido de confirmación.
Es la última oportunidad de frenar antes de que la acción se ejecute.
Algunos mensajes no pueden quedar en un rincón de la pantalla.
Un error de validación o una advertencia de permisos aparece en modal para que no pase inadvertido.
Toda modal tiene al menos dos salidas: el botón que confirma y el que cancela.
La cruz de la esquina y la tecla Escape equivalen a cancelar.
Conviene tener presente que cancelar descarta lo escrito, así que lo cargado en el formulario se pierde.
Lo que se escribe dentro de una modal no queda guardado hasta confirmar.
Con formularios largos conviene guardar primero lo mínimo y completar el resto en la pantalla del registro.
Así, un clic afuera por error no borra diez minutos de carga.
Las dos se abren sobre lo que ya estaba en pantalla, y ahí terminan los parecidos.
El Panel lateral deja seguir trabajando mientras está abierto, porque está pensado para consultar.
La Ventana modal no lo permite, porque está pensada para decidir.
Cuando una pantalla usa una modal para algo que solo había que mirar, casi siempre está mal elegida.
Lo recomendable es una sola por vez.
Cuando una modal abre otra encima, se pierde el rastro de qué se estaba haciendo y de qué pasa al cancelar.
Si un proceso necesita varios pasos, conviene resolverlo en una pantalla propia y no apilando ventanas.
En pantallas chicas la modal ocupa todo el ancho disponible.
El efecto es el mismo: nada de lo que hay detrás responde hasta que se cierra.
La Ventana modal no se abre por voluntad propia.
La dispara siempre una acción: un botón de nuevo, un botón de eliminar o una validación que no pasó.
Aparece sobre casi cualquier pantalla, así que convive con todos los demás elementos.
Los botones de una Vista de lista, de una Lista relacionada y del panel de resaltado de un registro son sus disparadores habituales.
Al guardar, la pantalla de atrás se refresca sin recargarse entera.
Una persona de ventas está mirando la pantalla de una cuenta y necesita cargar un contacto nuevo.
Usa el botón de la Lista relacionada de contactos y completa el formulario en la modal, sin salir de la cuenta.
Al guardar, el contacto ya aparece en la lista y con la cuenta cargada de entrada.
Si la ventana no cierra al guardar, lo primero a mirar es si hay un mensaje de error arriba del formulario.
Un campo obligatorio vacío o una validación que no pasó dejan la modal abierta a propósito.
Porque la modal bloquea el resto de la pantalla a propósito.
Está pensada para acciones que conviene terminar antes de pasar a otra cosa.
Sí, cerrar equivale a cancelar y descarta lo que todavía no se guardó.
Por eso conviene salir con el botón de guardar y no con la cruz cuando el formulario ya está completo.
Casi nunca lo está.
Lo habitual es que falte un campo obligatorio o que una validación no haya pasado, con el aviso arriba del formulario.
Sí, la modal muestra un formulario corto y el registro tiene además su propia pantalla.
Después de guardar se puede abrir el registro para completar el resto de los campos.
Los campos que muestra la modal de creación no son todos los del objeto.
Salen de un diseño reducido que se configura aparte del diseño completo del registro.
Una modal con veinte campos anula el motivo por el que existe, que es cargar algo rápido sin cambiar de pantalla.
El criterio práctico es dejar solo los campos obligatorios y los que casi siempre se completan.
Las reglas de validación se ejecutan igual dentro de la modal que en la pantalla completa.
Cuando una regla falla, el mensaje aparece dentro de la ventana y el guardado no avanza.
Ese es el motivo más frecuente de los reportes de modales trabadas.