

Un Campo de texto largo es el campo donde va lo que no entra en una línea.
Una descripción, una observación, el detalle de un reclamo.
Se escribe en un cuadro de varias líneas y admite bastante más contenido que un campo de texto corto.
La primera es la que todo el mundo ve: el límite de caracteres es mucho más alto.
La segunda no aparece hasta que hace falta.
Un campo de texto largo no sirve para ordenar una lista, y su filtrado suele ser más limitado que el de un campo corto.
Esa segunda diferencia es la que sorprende a quien eligió el campo solo porque entraba más texto.
Ordenar y filtrar son operaciones que la base de datos resuelve rápido sobre valores cortos y parecidos entre sí.
Un bloque de texto libre de varios párrafos no es ni corto ni parecido a ningún otro.
Permitir esas operaciones sobre miles de bloques así sería lento y, sobre todo, poco útil.
Va bien todo lo que una persona escribe para que otra persona lo lea.
Lo que tienen en común es que nadie va a agrupar registros por su contenido.
No conviene guardar datos que después haya que buscar, comparar o contar.
Un estado, una fecha, un número o el nombre de otro registro tienen su tipo de campo propio.
Meterlos dentro de una descripción los vuelve invisibles para los filtros y para los informes.
En la Página de registro aparece dentro del Detalle, como un bloque de varias líneas.
En una Vista de lista, en cambio, casi siempre se muestra recortado, porque una fila no tiene lugar para tres párrafos.
Por eso un dato importante escondido en un texto largo pasa desapercibido en las listas.
Cuando un texto largo empieza a llenarse de datos sueltos, la señal es clara.
Ese contenido pedía varios campos y no uno solo.
Separarlo cuesta trabajo una vez, y a cambio todo lo que estaba enterrado ahí adentro se vuelve filtrable.
La Plataforma EGA Futura tiene Campos de texto largo en los objetos donde hace falta contar algo.
Descripciones, observaciones, notas internas y detalles de un caso son los usos habituales.
Un texto largo lo lee otra persona, muchas veces meses después.
Conviene escribir la conclusión primero y el detalle abajo, porque en una lista solo se alcanza a ver el comienzo.
Un bloque que arranca con tres líneas de contexto obliga a abrir el registro para entender de qué se trata.
Un equipo de soporte carga en un campo de observaciones el motivo de cada reclamo.
Al querer contar cuántos reclamos fueron por demoras no hay forma de agruparlos, porque el motivo está escrito con palabras distintas en cada registro.
La solución no es cambiar cómo se escribe sino sumar una Lista de selección con los motivos, y dejar el texto largo para el detalle.
Antes de escribir un dato adentro de un texto largo conviene preguntarse si alguien va a querer contarlo.
Si la respuesta es sí, ese dato necesita su propio campo.
El texto largo se queda con lo que solo se lee.
Bastante más que un campo de texto corto, aunque el límite exacto depende de cómo esté definido el campo.
Conviene consultarlo con el administrador antes de cargar textos muy extensos.
No, y esa es una de sus limitaciones más importantes.
Para ordenar hace falta un campo corto o un campo de otro tipo.
Casi nunca, porque una fila no tiene espacio para varios párrafos.
Se ve completo al abrir la Página de registro, dentro del Detalle.
No, aunque resulte tentador por comodidad.
Un dato escrito dentro de un texto largo queda fuera de los filtros y de los informes.
La pregunta correcta no es cuánto texto entra sino qué se va a hacer con ese texto.
Si el valor se va a ordenar, filtrar o agrupar, el campo tiene que ser corto o de otro tipo.
El texto largo se reserva para lo que solamente se lee.
Cada texto largo ocupa espacio en la pantalla y en la atención de quien carga el registro.
Tres campos de texto largo en un mismo objeto suelen terminar con dos vacíos y uno usado para todo.
Conviene tener uno bien definido antes que tres que compiten entre sí.
Cuando muchos registros repiten la misma palabra dentro del texto largo, eso es un campo que falta.
Esa repetición es exactamente lo que una Lista de selección resuelve mejor.
Detectarla temprano evita tener que leer cientos de textos para normalizar el dato después.
Reducir el límite de un campo que ya está en uso es una operación riesgosa.
Conviene exportar el contenido y medir cuántos registros superan el nuevo límite antes de tocar nada.
Un texto recortado no se recupera desde la Papelera de reciclaje, porque ahí solo entra lo que se eliminó.