

Gracias a la aplicación de los principios contables clásicos, los PCGA, se logra ofrecer una imagen fiel de la empresa.
Los PCGA son un conjunto de normas que sirven de orientación para establecer criterios contables que se refieren al cálculo del patrimonio y al reporte de los componentes del patrimonio y económico de una empresa.
En tal sentido, aunque las cuentas parezcan complementarias no se deben compensar sus saldos.
Si se realizara la compensación se estaría encubriendo la situación real de la empresa, lo cual puede tener graves consecuencias.
Las NIIF, el marco vigente más extendido en América Latina y España, enuncian la regla de forma casi idéntica.
Una entidad no compensa activos con pasivos ni ingresos con gastos, salvo que una norma lo exija o lo permita expresamente.
La norma agrega además una precisión útil: presentar por separado las partidas no es un formalismo, sino lo que permite entender las transacciones.
A modo general se puede caracterizar este principio de la siguiente manera:
Como ya se ha mencionado, uno de los elementos más importantes de aplicar este principio es que evita la pérdida de información valiosa.
Esa sería una situación desventajosa que no ayudaría a los socios, acreedores e inversionistas a apreciar la oportunidad de negocios con la compañía.
Por eso el principio de no compensación va a evitar que los estados financieros pierdan el interés y la relevancia por la que se crearon.
Ya se sabe que este principio no permite la compensación de cuentas.
Pero pueden existir situaciones en las que se omita.
En este caso:
El marco contable que regula estos principios lo fija cada país, de modo que las excepciones admitidas dependen de la normativa vigente en cada jurisdicción.
Una empresa cualquiera tiene cuentas por cobrar que suman en total $10500,00. Por otra parte, tiene un saldo de $ 4800,00 pendiente por pagar a un acreedor.
Si ambas cuentas se compensan, queda un saldo neto de $ 5700,00 a favor de la empresa, por lo que en apariencia no quedarían deudas pendientes de pago.
Sin embargo, esta información no es confiable ya que el principio de no compensación establece la prohibición de hacerlo si las cuentas no tienen la misma naturaleza.
Es por ello que los principios contables se deben tomar en cuenta para presentar estados financieros acordes a la realidad.
