

La Factura electrónica es el mismo comprobante de siempre en formato digital.
Acredita una operación comercial igual que su equivalente en papel.
De acuerdo a la normativa y leyes de cada país, muchos organismos públicos admiten únicamente Facturas electrónicas.
Ello reduce considerablemente el almacenamiento y archivo de papeles.
Pueden listarse una serie de elementos característicos en ellas, tales como:
La forma de asegurar la validez de la Factura es gracias a la Infraestructura de Clave Pública (ICP).
Esta ICP hace que el documento enviado sea:
Con la tecnología adecuada y buenos protocolos de gestión electrónica es posible sumar también certificaciones.
Los procesos de certificación comprueban la sintaxis, así como el certificado digital del vendedor.
La certificación del vendedor la realiza un tercero de confianza, por ejemplo el organismo recaudador de cada país.
Ese organismo es el SAT en México, ARCA en Argentina, el SII en Chile, la DIAN en Colombia, la SUNAT en Perú y la Agencia Tributaria en España.
Cuando las dos certificaciones se validan correctamente se añade el sello electrónico a la Factura.
Con ese sello el comprobante cubre lo que exige el organismo fiscal.
El formato varía de un país a otro y no está unificado a nivel internacional.
Cada país lo define en función de sus leyes y de su infraestructura tecnológica.
La Organización de Naciones Unidas desarrolló un formato aplicable a la comunicación entre dos sistemas:
La velocidad de transmisión de una Factura electrónica cambia la relación con el organismo fiscal.
En los países que adoptaron el modelo de autorización previa o de reporte en línea, el fisco recibe el comprobante en el momento mismo de la operación.
En otros regímenes el envío es periódico y se resuelve con declaraciones mensuales o trimestrales.
Saber cuál de los dos modelos rige en cada país es lo que define cómo se configura la facturación.
Sí. Contiene los mismos elementos que la Factura tradicional y tiene la misma validez legal cuando cumple los requisitos de la normativa local.
La Infraestructura de Clave Pública, que garantiza que el documento sea auténtico, íntegro y confidencial.
La firma digital certifica quién la emitió y que el contenido no fue alterado.
El formato lo define cada país según sus leyes y su tecnología.
El estándar internacional más conocido para la comunicación entre sistemas es EDIFACT, de Naciones Unidas.
Depende del régimen de cada país.
Donde rige la autorización previa o el reporte en línea, el fisco recibe el comprobante de forma inmediata.
En otros países la información se envía de forma periódica mediante declaraciones.