

El libro IVA es el registro ordenado de todas las operaciones de una empresa que llevan impuesto al valor agregado.
Su estructura básica es siempre la misma en todos los países que aplican este impuesto: una parte para lo que se vendió y otra para lo que se compró.
De la comparación entre las dos sale el resultado del período.
La mitad de ventas reúne el impuesto que la empresa cargó en sus comprobantes y que, en rigor, cobró por cuenta del Estado.
La mitad de compras reúne el impuesto que la empresa pagó al comprar y que puede descontar del anterior.
La diferencia entre ambas define el resultado: si lo cobrado supera lo pagado hay un importe a ingresar, y si ocurre lo contrario queda un saldo a favor.
Ese saldo no se pierde, se traslada al período siguiente.
El nombre viene de la época en que era literalmente un libro encuadernado, con hojas numeradas y sin espacios en blanco.
Esa exigencia de continuidad sobrevive en la versión digital, porque cumple una función concreta: impide agregar o quitar operaciones después.
Por eso un libro IVA no es un informe que se recalcula, sino un registro que se cierra.
Los datos mínimos se repiten con bastante similitud entre países.
Está la fecha de la operación, que la ubica en el período contable correspondiente.
Está el tipo y número del comprobante, que lo identifica de forma única.
Está la identificación fiscal de la contraparte, sea cliente o proveedor.
Y está el desglose de importes: la base imponible, el impuesto y el total.
Separar base e impuesto no es un capricho de formato: es lo que permite verificar que la alícuota aplicada fue la correcta.
Los comprobantes se registran en orden cronológico y sin saltos.
Un número faltante en una serie es la primera señal que busca cualquier revisión, aunque la explicación sea inocente.
Lo mismo vale para las anulaciones, que se registran en lugar de borrarse.
El mecanismo del impuesto es parecido en toda América Latina y en España, pero el detalle no se traslada.
Cambian el nombre del libro y del propio impuesto, las alícuotas vigentes y las categorías de contribuyente.
Cambian también las columnas obligatorias, la frecuencia de presentación, el formato de envío electrónico y los años de conservación.
Todo eso lo define la administración tributaria de cada país, así que un diseño válido en un lugar no lo es automáticamente en otro.
Además del impuesto de la operación, muchas jurisdicciones suman regímenes de retención y percepción.
Ahí la empresa actúa como agente y cobra o paga por adelantado impuesto de un tercero.
Esos importes no se mezclan con el libro: se registran aparte y se descuentan al determinar el saldo del período.
En el ERP de EGA Futura la información que alimenta el registro impositivo se apoya en un objeto propio llamado Impuesto.
Ahí se define cada tributo una sola vez y después se aplica sobre las operaciones.
El campo Tipo de impuesto distingue cuatro categorías: IVA, Retención, Percepción y Otros Tributos.
Esa única lista separa el impuesto de la operación de los regímenes de anticipo, que es exactamente la separación que el libro necesita.
Cada registro lleva su Nombre, su Alicuota/Rate expresada en porcentaje y una casilla Activo para darlo de baja sin borrarlo.
Tres campos definen el cálculo.
Base de cálculo establece sobre qué importe se aplica.
Tipo de cálculo establece de qué manera.
Aplica a establece sobre qué operaciones corresponde.
Se suman a ellos los umbrales: Importe mínimo, Mínimo de base de cálculo y Mínimo no imponible.
El campo Inicio de validez del porcentaje registra desde cuándo rige la alícuota cargada.
Los campos Resolución, Leyenda y Ente recaudador documentan el respaldo normativo y quién lo recauda.
Guardar esos datos junto al impuesto evita tener que buscar la norma cada vez que alguien pregunta por qué se aplica ese porcentaje.
La Configuración de la plataforma incluye campos que apuntan a la Cuenta contable correspondiente.
Están Cuenta Débito Fiscal IVA para lo facturado y Cuenta Crédito Fiscal IVA para lo comprado.
Existen además cuentas separadas para retenciones y percepciones, distinguiendo siempre entre efectuadas y sufridas.
Esa distinción es la que separa el rol de agente del rol de contribuyente.
Los documentos de compra ya traen el impuesto desglosado.
La Factura de compra separa Subtotal, Impuestos y Total, y guarda el Nº comprobante proveedor.
El Gasto separa Importe neto e Importe IVA, además de su Número de comprobante.
Tener el desglose en el documento y no calculado después es lo que permite reconstruir cualquier período sin recalcular nada.
El objeto Impuesto incluye un campo Jurisdicción y una Categoría fiscal.
Sirven para las empresas que operan bajo más de una administración tributaria dentro de un mismo país.
No. El libro diario registra todas las operaciones de la empresa en clave contable.
El libro IVA registra solo las que llevan impuesto, y lo hace con el formato que exige la administración tributaria, no con el formato contable.
Lo habitual es incluirlo en el período siguiente o rectificar, según lo que admita cada normativa.
Es uno de los puntos donde las reglas varían mucho entre países, así que conviene consultarlo con un asesor local.
Porque el total solo no permite verificar nada.
Con la base imponible y el impuesto separados se puede recalcular la alícuota y detectar un error de carga en un segundo.
En general se traslada al período siguiente y se descuenta de lo que corresponda pagar.
Las condiciones para usarlo, compensarlo o pedir su devolución las fija la legislación de cada país.
El objeto central es EGAFutura__Tax__c, cuya etiqueta en la interfaz es Impuesto.
Tiene 31 campos y es donde se define cada tributo antes de aplicarlo sobre las operaciones.
El campo EGAFutura__Tipo_de_impuesto__c almacena exactamente el mismo texto que muestra.
Sus cuatro valores son IVA, Retención, Percepción y Otros Tributos.
Dos de ellos llevan tilde, así que una comparación hecha sin acentos no encuentra nada.
La alícuota es EGAFutura__Alicuota_Rate__c, de tipo Number con cuatro decimales.
El cálculo lo definen EGAFutura__Base_calculo__c, EGAFutura__Tipo_calculo__c y EGAFutura__Aplica__c, este último con etiqueta Aplica a.
Los umbrales son EGAFutura__Importe_minimo__c, EGAFutura__Minimo_base_calculo__c y EGAFutura__Minimo_no_imponible__c.
La vigencia es EGAFutura__Inicio_validez_porcentaje__c y la baja lógica es EGAFutura__Activo__c.
Los campos documentales son EGAFutura__Resolucion__c, EGAFutura__Leyenda__c y EGAFutura__Ente_recaudador__c.
La ubicación fiscal son EGAFutura__Jurisdiccion__c y EGAFutura__Categoria_fiscal__c.
Varios campos del objeto llevan el prefijo ARG_ en su nombre de API.
Ese prefijo indica que codifican requisitos de una administración tributaria concreta y no un concepto general del impuesto.
Al diseñar una integración multipaís conviene apoyarse en los campos sin prefijo y tratar a los prefijados como extensiones locales.
En EGAFutura__Configuration__c las dos cuentas centrales son EGAFutura__Cuenta_Debito_Fiscal_IVA__c y EGAFutura__Cuenta_Credito_Fiscal_IVA__c, ambas Lookup hacia EGAFutura__Cuenta_contable__c.
Las de regímenes de anticipo siguen el patrón de terminar en _E para efectuadas y en _S para sufridas.
En EGAFutura__Purchase_Invoice__c los campos son EGAFutura__Subtotal__c, EGAFutura__TaxAmount__c y EGAFutura__Total__c.
En EGAFutura__Gasto__c son EGAFutura__NetAmount__c y EGAFutura__TaxAmount__c.