

El cambio de criterio deberá figurar expresado en la memoria, que en varios países se denomina notas a los estados financieros.
Allí se explica la consecuente incidencia que producirá esa modificación, en cuanto a variación en cantidad y calidad, sobre las cuentas anuales.
Esta norma debe ser aplicada a cada uno de los elementos integrantes del patrimonio que sean de la misma naturaleza.
El principio de uniformidad está contenido en los principios de contabilidad generalmente aceptados PCGA.
Permite llevar a cabo comparaciones más claras y confiables de los estados financieros.
Aplicar el principio de uniformidad proporciona información de mayor calidad acerca de la situación de la empresa en un momento determinado.
Si el criterio de valoración empleado es cambiado, debe quedar reflejado en la memoria contable.
Para ello, se indicará el motivo del cambio y sus consecuencias.
Se puede decir que las razones en las que se fundamenta la utilización de este principio son:
Los estados financieros de una compañía son más eficaces cuando se pueden comparar entre sí.
De lo contrario no tienen mucho valor.
La aplicación del principio de uniformidad resulta muy útil cuando se producen cambios en la manera de reflejar la amortización.
Eso podría generar resultados diferentes y malas interpretaciones.
Por ello, se debe mantener el criterio o reflejar en la memoria si se ha de introducir algún cambio.
Mantener claras y uniformes las reglas también será muy útil cuando la empresa se someta a procesos de auditoría.
Así todo será más transparente.
Existen varias situaciones en las que es imprescindible aplicar el principio de uniformidad.
En tal sentido, dicho principio se aplica cuando:
Todos los criterios utilizados se recogen en la memoria, que es el documento que contiene información cuantitativa y cualitativa de interés.
Todo criterio empleado para el cálculo de los resultados que sea cambiado se debe informar con el objeto de darle coherencia a los datos.
Toda empresa necesita contar con datos precisos y confiables.
Por ello, la contabilidad debe seguir siempre los principios generales y criterios apropiados.
Cuando se encuentran procesos complejos, lo mejor es contar con asesores y expertos que puedan orientar y contribuir a la solución de problemas.
Adicionalmente, podrán ofrecer mejoras y recomendaciones para lograr el mayor desarrollo posible de los negocios.
