
Grandes firmas compiten por estar en la cima del mercado, devorando y destruyendo todo lo que se encuentra a su paso.
¿Qué oportunidades tiene un pequeño empresario como yo en este ambiente tan hostil?...
Compartiremos contigo algunos consejos que te ayudarán a concretar más ventas.
No importa si estás comenzando o si ya tienes tu propio nicho en el mercado local, estas recomendaciones te ayudarán a elevar tus ganancias.
Cuando se trata de hacer negocios, lo que puedes ver, en concreto leer, tiene más peso que lo que escuchas.
Es fundamental que tu contrato o presentación sea clara y que se enfoque en puntos como:
A esa lista conviene sumarle un caso real de un cliente parecido, con nombre y con el resultado concreto que obtuvo.
Un testimonio específico convence mucho más que una frase corta y elogiosa que podría haber firmado cualquiera.
Los testimonios inventados no valen la pena: el día que se descubren, el daño a la reputación es mayor que cualquier venta que hayan ayudado a cerrar.
Cuando la empresa ya trabajó con marcas conocidas, mostrar esos logotipos dentro de la propuesta refuerza el mensaje sin agregar una sola palabra.
Hay algo todavía más importante que el formato, y es qué se pone en el centro del documento.
Una buena propuesta no describe el producto: describe el problema que el cliente tiene hoy y cómo queda resuelto después de la compra.
Apple construyó su negocio sobre esa idea, ofreciendo soluciones simples en lugar de listas largas de características.
Cuanto más breve y más clara sea la propuesta, más fácil resulta que la persona que decide la entienda y la apruebe.

Cuando presentes tus ideas camina, muévete, haz que tus palabras sean amenas y capta la atención de tus clientes.
Cuando te levantas de tu asiento antes de concretar la venta, estás mandando un mensaje equivocado, la persona puede interpretarlo como que algo ha cambiado y puede cancelar la negociación.
Tu único objetivo es conseguir una venta, no dejes que tu lenguaje corporal te traicione.

Cuando hablas con un cliente es de extremadamente vital que tu manera de hablar sea clara y correcta.
Muchos compradores pueden desanimarse si no entienden con claridad lo que dices.

Una buena estrategia que puede ayudarte a mejorar la manera en la que expresas en voz alta es utilizar una grabadora.
Recuerda que nadie puede confiar en alguien que no habla de manera clara y determinante.
Podría resultar un poco exagerado, pero detalles como no tener una pluma para firmar el contrato podrían arruinar una venta.

No se trata sólo de tener una pluma a la mano o permanecer sentado a la hora de que estás cerrando un trato, se trata de proyectar una imagen de profesionalidad.
Hazles saber a los consumidores de que estás completamente capacitado para desempeñar el trabajo por el que te están pagando.
Recuerda que las cosas pueden salir mal por eso debes estar preparado para cualquier situación.
La mejor manera de romper la tensión es con un poco de humor. Ser ameno, contar alguna historia interesante, un buen chiste, hará que las negociaciones se vuelvan más ligeras.
Los consumidores tienden a hacer más negocios con las personas con las que se sienten más seguras. Busca primero la empatía y después el dinero de las personas.
El humor, el carisma y la amabilidad son las mejores herramientas de un vendedor.
Debes tener mucha disciplina para lograrlo, pero es fundamental que cuando haces negocios con alguien hagas contacto visual todo el tiempo.

De esta manera demuestras interés por el comprador y confianza en ti mismo y tus productos. Ver a una persona directamente a los ojos es un signo de respeto e interés de tu parte.
Siempre que hables con alguien trátalo como si estuvieras a punto de firmar el mejor trato de tu vida.
No te desanimes si explícitamente te han dicho que no tienen el dinero, el presupuesto o no cuentan con el poder necesario para tomar decisiones, si sabes tratar a las personas regresarán para comprarte algo.
El trato hace la diferencia, un buen vendedor sabe que todos los consumidores tienen el potencial para convertirse en el comprador ideal, todo se trata de crear las condiciones necesarias para que se presente la oportunidad.
Si tratas a cada persona como un cliente, el mayor número de ellas se convertirá en uno.

No importa cuánto te prepares, o que seas carismático, gracioso y amable, o si tus productos y servicios son los mejores del mercado, habrá personas que te digan que no.
Lo que debes aprender en estos casos es que sepas que esto no significa que nunca podrás venderle algo a esta persona, sino que no están interesados por el momento.
Tu deber como buen vendedor es averiguar por qué las negociaciones fracasaron.

No tiene nada de malo ser insistente, si puedes elaborar una buena propuesta, el cliente de lo agradecerá.
Las condiciones en las que se desarrolla una venta no siempre serán las mejores, te encontrarás con personas difíciles que harán el proceso muy complicado, pero cuidado, nunca des una venta por perdida.

Si pierdes el entusiasmo ante la negativa de un cliente, existe solo un camino para las negociaciones: el fracaso.
Mantén siempre una actitud de “puedo lograrlo”, la confianza es muy importante en este negocio.
Una sonrisa puede abrirte muchas puertas, no sólo demuestra tu buena actitud, genera la empatía de la gente.
Los empresarios exitosos sonríen todo el tiempo, pero no lo hacen porque estén felices siempre, sino porque saben el poder que les da sonreír.

Practícalo constantemente para que puedas argumentar, negociar, responder y negar siempre con una sonrisa.
Las diez tácticas anteriores empiezan a jugar cuando ya hay alguien sentado del otro lado de la mesa.
Conseguir que ese encuentro exista es un trabajo aparte y tiene reglas propias.
Mark Hunter lo desarrolla en High-Profit Prospecting, un libro que desarma varias creencias instaladas sobre la búsqueda de clientes nuevos.
El telemarketing clásico repite un guion idéntico ante cualquier persona que atienda el teléfono.
La llamada informada parte de otro lugar: quien llama ya investigó a la empresa y sabe qué problema concreto está enfrentando.
Esa diferencia se nota en los primeros diez segundos y define si la conversación sigue o se corta.
Conviene averiguar también si lo que se vende es una compra de rutina o un gasto de capital, porque el segundo caso implica más pasos, más personas que deciden y, muchas veces, un presupuesto anual ya cerrado.
Los asistentes y el personal administrativo trabajan en horario estándar.
Quienes toman las decisiones suelen llegar temprano y quedarse hasta tarde, así que una llamada antes de las 8 o después de las 5 tiene bastante más probabilidad de encontrarlos en persona.
Con el correo electrónico pasa algo parecido, y las franjas que mejor funcionan son alrededor de las 6 de la mañana y después de las 5 y media de la tarde.
Cada una de esas llamadas se prepara asumiendo que la persona va a atender.
Un mensaje de voz útil dice tres cosas y nada más: quién llama, qué problema resuelve y cómo devolver el contacto.
El número de teléfono se repite dos veces al final, porque nadie rebobina un mensaje para anotarlo.
El correo sigue la misma estructura, en dos párrafos breves y con una referencia a alguna empresa conocida a la que ya se le resolvió lo mismo.
Hunter observó que los asuntos que mejor funcionan usan palabras como estrategia, valor, ganancia, confianza, ventaja y competitividad.
Los adjuntos pesados sobran, porque la mayoría de esos correos se abren desde el teléfono.
Insistir con muchos correos seguidos no mejora la respuesta: lo más probable es que el remitente termine clasificado como spam de forma permanente.
El primer contacto casi nunca es la persona que decide, sino un asistente cuyo trabajo es filtrar llamadas y ordenar la agenda.
Ante la pregunta de quién llama y por qué, la respuesta va con nombre, empresa y una sola oración sobre el valor que se aporta.
Ese trato breve y respetuoso suele ser lo más agradecido del día para quien atiende.
Otra vía menos transitada es consultar en el área de cuentas por cobrar o en el departamento comercial, que muchas veces comparte un teléfono directo o una dirección de correo correcta.
Con los gerentes de nivel medio conviene pedir quince minutos y no una hora, porque una agenda ocupada acepta un bloque corto y, si la conversación funciona, esos quince minutos se estiran a treinta.
Los vendedores que trabajan de forma sistemática con recomendaciones venden varias veces más que el promedio.
Aun así, la mayoría no las pide nunca.
Las razones suelen ser las mismas tres: incomodar al comprador, robarle tiempo o parecer desesperado por otra venta.
La recomendación que no se pide no llega.
Insinuar tampoco sirve: la pregunta va directa y con nombre propio.
Quien pregunta una sola vez obtiene, en promedio, el contacto de una persona.
Preguntar dos veces duplica ese número y preguntar tres lo triplica, lo cual importa porque no todos los contactos van a terminar en una venta.
La mayoría espera a que la operación esté cerrada para pedir referencias, y ahí la reacción casi siempre es tibia.
El problema no es la pregunta sino el momento: cuando el pago ya se hizo, lo único que quiere el comprador es irse.
Conviene buscar un punto intermedio durante la conversación, ni tan al principio que suene apurado ni tan al final que se sienta como una intromisión.
Preguntar antes tiene otra ventaja, que es darle tiempo real a la persona para pensar a quién le serviría lo mismo.
La pregunta genérica sobre si conoce a alguien interesado produce nombres genéricos.
Describir con precisión qué tipo de empresa o de persona se está buscando mejora muchísimo la calidad de lo que llega.
Conviene además observar durante toda la operación qué tipo de gente rodea a ese cliente, porque eso anticipa qué clase de contacto va a ofrecer.
Cuando alguien afirma no conocer a nadie, casi siempre es cuestión de ayudarlo a recordar con preguntas más concretas.
Ninguna técnica compensa una venta mal atendida.
Una operación llevada con profesionalismo produce contactos de buena calidad casi por inercia.
La venta empieza con el saludo y la sonrisa del primer minuto, y la recomendación se gana ahí mucho antes que en el momento de pedirla.
Estos son algunos consejos que han demostrado funcionar al momento de cerrar un trato, pero a la hora de la verdad, lo único determinante serán las ganas y la determinación que tengas para triunfar en los negocios.

Continuando con el debate sobre la necesidad de ser o no ser breves en la argumentación, conozcamos los 7 pecados capitales que llevarán al infierno a tus argumentos de ventas. ¿Quieres saber cómo evitarlos? Entonces acompáñanos.
Es hora de dejar de hacer llamadas y aplicar las nuevas estrategias de ventas necesarias para acceder a las grandes empresas. Descubre cómo encontrar nombres de potenciales clientes, posicionarte como un recurso invalorable, vencer obstáculos que consumen tus esfuerzos de venta, crear propuestas valiosas que llamen la atención de las empresas, y diferenciarte de otros. Utiliza estas estrategias fundamentales y verás cómo tu ciclo de ventas se expandirá.
¿Quieres ser un buen jefe y saber cómo construir un equipo de excelencia, identificando lo que ya saben tus empleados y lo que necesitan aprender, designando sus trabajos para maximizar su compromiso y aprendizaje?
Felicidad en el trabajo: ¿Quieres lograrla tanto para ti, como para tus empleados o colegas? Aprende cómo ser más feliz, y de este modo más productivo, creativo, motivado y brindar mejor calidad de servicio al cliente. ¿Cómo? Siguiendo esta guía práctica de consejos, para construir habilidades y manejar cualquier conflicto que se presente, sin perder el amor a lo que hacemos: a nuestro trabajo.
Ventas, compras, inventario, finanzas y equipo, con la información al día y disponible desde cualquier dispositivo. Funciona en la nube, así que no hay servidores que mantener.
Quiero llevar mi Empresa a la NubeEn este tutorial hacemos un repaso por los principales aspectos de la plataforma. Ideal para usuarios nuevos que necesiten dar los primeros pasos.
En este tutorial vas a aprender a trabajar cómodamente con la información de tu empresa utilizando Vistas de lista.
En este tutorial vas a aprender que es el Propietario de un registro, y como este esquema de seguridad nos permite mantener la gobernabilidad de la información que generemos en nuestra empresa.
En este tutorial aprenderás a agregar componentes y a cambiar el orden de las pestañas de la barra de navegación de cada una de las aplicaciones de la Plataforma EGA Futura.
En este tutorial aprenderás como utilizar el motor de búsqueda de la Plataforma EGA Futura.
En este tutorial aprenderás a utilizar el Iniciador de aplicación (waffle) y a personalizar la Barra de navegación de cada una de las aplicaciones de la plataforma.