Los últimos años han sido difíciles para la economía mundial, la recuperación económica, si es que existe, avanza lentamente. Para algunos empresarios una mala economía es una oportunidad para sobresalir, mientras todos están preocupados esperando que las cosas mejoren, hay personas que toman la iniciativa y crean sus propias oportunidades.

Sí, las cosas son complicadas, la gente tiene poco dinero y gasta menos, pero eso no significa que no podamos hacer crecer tu negocio.

Una parte fundamental de ser empresario es buscar siempre nuevas formas de ganar dinero, sin importar la situación financiera por la que pase tu empresa, existen mercados que nadie está explotando.
No nos dejemos distraer, enfoquémonos en lo que realmente importa: si sabemos administrar tu presupuesto, la empresa podrá mantenerse a flote e incluso aumentar sus ingresos.
No es una tarea sencilla, pero los fundamentos básicos de una administración inteligente te sacarán adelante independientemente del tamaño, tipo o situación particular de tu empresa.
Puede que en un principio sea difícil cambiar tus hábitos financieros, pero las cosas cambian y el peor error que podemos cometer es pretender que todo sigue como antes.
Debemos estar preparados para cualquier cosa, si no habrá otras compañías listas para sacarte de la competencia.

Ningún agente externo es el causante de los problemas de tu empresa, así que no podemos esperar que alguien venga a hacer que tu compañía se mantenga a flote.
Nadie más que tu empresa lleva las riendas de su negocio. No nos quedemos sentados viendo cómo empeoran las cosas, tomemos cartas en el asunto.
Si tenemos grandes deudas con el banco o si debemos impuestos, este es el momento de resolverlo, consigamos un crédito o un refinanciamiento de esa deuda.
Esto es fundamental para que tus deudas no sigan creciendo, pero principalmente para dejar de lidiar con una enorme carga de estrés.
Reducir o estabilizar tu deuda es lo más importante en este momento, pues si no controlamos tus deudas estaremos renunciando no sólo al control de tu empresa, sino al control de tu vida, para dárselo al banco o al fisco.

No dejemos que otros tomen decisiones por tu empresa, tomemos el control. Muchas veces es inevitable tener deudas, pero no dejemos que éstas determinen el camino de la empresa.
No podemos confiar en que la situación mejorará pronto, ni siquiera podemos confiar en la seguridad de tu trabajo o empresa. Necesitamos prepararnos y tomar medidas radicales.
Si las ganancias y los gastos han cambiado, la manera en la que tu empresa se administra también debe cambiar.
Cambiar tus hábitos puede ser difícil pero debemos entender que para salir adelante todos debemos hacer sacrificios.
Hablemos con los empleados, con la familia, y hagámosles saber que habrá cambios y que hace falta su acompañamiento.
Debemos estar preparados para todo, debemos tener un plan B para cualquier situación que se presente. Sabemos lo que haríamos si tuviéramos que cerrar la compañía?
Cualquier cambio mínimo puede tener un impacto muy grande en tu billetera, desde comprar productos más económicos, hasta prescindir de pequeños lujos como cenar fuera los viernes por la noche. Todo lo que podamos ahorrar te ayudará a manejar la situación.
Ser un comprador inteligente y saber ahorrar es básico para sobrevivir en esta economía.
Puede ser complicado pero consideremos la opción de empezar un pequeño negocio complementario. Al comenzar será difícil, pero con el tiempo veremos que se puede sostener sin problemas.
Quizás tu situación personal no te permita tener un segundo empleo, pero eso no significa que no podamos trabajar más duro.
Debemos poner todo el empeño en ser cada vez más productivos, y así volvernos tan indispensables que tus clientes no puedan prescindir de sus productos o servicios.
Busquemos maneras de mejorar la productividad en la empresa, de reducir costos y de trabajar más tiempo.
Vivir en esta economía significa vivir de una manera más sencilla. En lugar de buscar dinero con créditos e hipotecas consideremos comprar una casa más chica.
Una casa más chica tiene menos cuartos, menos muebles y menos cosas que comprar, en pocas palabras es una vida más simple.
Revisemos cada centavo que se gasta cada mes y preguntémonos:
No se trata de deshacerse de todas tus cosas, sino saber de qué cosas podemos prescindir y hacer nuestra vida más sencilla y eficiente.

El futuro es brillante para aquellos que tienen la actitud adecuada, mantengámonos optimista para que podamos aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten.
Una persona optimista puede hacer de sus debilidades una fortaleza y sobrevivir a lo que sea.
Cuando no logramos concretar un trato o una venta, podemos aprovechar esta experiencia para conseguir buenos resultados en el futuro. recordemos que siempre podemos aprender de tus fracasos.
La época de crisis es cuando las personas optimistas con una actitud de “yo puedo hacerlo” sobresalen.
Parecería muy difícil ser optimista en estos tiempos tan difíciles, pero tengamos en cuenta que una actitud negativa nunca lleva a nada.
La publicidad y difusión es una herramienta fundamental para poder sacar adelante tu negocio. En tiempos como estos es importante que tu negocio sea conocido y la gente hable de ti.

Necesitamos que la gente te conozca, que tus clientes piensen constantemente en ti para tener más oportunidades.
Existen muchas técnicas que pueden ayudarte a mejorar la difusión de tu negocio. Las redes sociales son una bendición para cualquier empresario, son gratuitas, pero sobre todo, son un contacto directo con los clientes.

Escribir un blog, aparecer primero en Google, poner videos en YouTube, el marketing por correo electrónico, además de los anuncios en revistas y periódicos son medios excelentes para darte a conocer.
Existen muchos elementos que permiten estar en la mente de tus clientes, y así la empresa podrá soportar la crisis y seguir creciendo.
Aunque las cosas no pinten bien en el panorama económico, un hombre de negocios debe buscar maneras de innovar y aprovechar las oportunidades que tiene a su alcance.
Habrá que hacer sacrificios y modificar la forma de trabajar, pero si tomamos las medidas adecuadas, no sólo sobreviviremos a la crisis, sino que podremos alcanzar el éxito.
Estas son sólo algunas recomendaciones, hay muchas otras formas de prosperar en los tiempos difíciles…
Qué pasos le agregaríamos a esta guía de supervivencia?

La guía propone medidas concretas, y casi todas generan la misma duda sobre por dónde se arranca y cómo se sostiene el cambio. Estas respuestas retoman los seis puntos que vimos.
Por dejar de esperar que la situación mejore sola o que alguien externo venga a sostener el negocio. El primer movimiento concreto suele ser la deuda: conseguir un crédito o una refinanciación para que deje de crecer, porque una deuda sin control termina decidiendo el rumbo de la empresa.
Significa que si los ingresos y los gastos cambiaron, la forma de administrarlos también tiene que cambiar, y que conviene tener un plan B pensado para cada situación posible. Los cambios chicos y sostenidos, desde comprar más barato hasta dejar lujos pequeños, pesan más de lo que parece en el resultado del mes.
Hablando antes de que los cambios ocurran, no después. Cuando las personas alrededor saben qué va a cambiar y por qué, pueden dar apoyo; cuando se enteran por los hechos, el ajuste se vive como un castigo y el acompañamiento no aparece.
En épocas de escasez es cuando más importa que el negocio sea conocido y que los clientes lo tengan presente. Hay medios de costo bajo o nulo para lograrlo: redes sociales, un blog, videos, correo electrónico, además de los avisos en revistas y periódicos.
Se usa como información para la próxima, en lugar de guardarla como derrota. La actitud optimista no es un adorno en este contexto: es lo que permite convertir una debilidad en fortaleza y seguir aprovechando las oportunidades que aparecen incluso en una mala economía.
Administrar con inteligencia el presupuesto, que es el corazón de esta guía, exige ver la deuda, la cobranza y los gastos en un mismo lugar y no en cuatro planillas distintas. Si quieres ver cómo queda reunida la información con la que se dirige tu empresa, para decidir con los datos a la vista en vez de a ciegas, agenda una demostración de EGA Futura ERP: dura de 30 a 45 minutos, es sin compromiso y la da una persona del equipo.
Atravesar una crisis exige decidir rápido y hablar claro con quienes rodean a la empresa. Estos materiales siguen por ese lado: los errores que se pagan caro y las conversaciones difíciles de sostener mientras tanto.
EGA Futura ERP es el Sistema de Gestión en la nube de EGA Futura, con IA integrada en cada aplicación.
Ventas, compras, inventario, finanzas y equipo, con la información al día y disponible desde cualquier dispositivo. Funciona en la nube, así que no hay servidores que mantener.
EGA Futura trabaja con empresas medianas desde 1994. Hoy desarrolla EGA Futura ERP, un sistema de gestión en la nube que reúne ventas, compras, inventario y finanzas en un solo lugar.
Lo usan empresas de 25 a 300 personas en Latinoamérica y Estados Unidos, y de ese trabajo diario salen los temas de cada artículo.
Cada categoría reúne sus artículos, y los términos, tutoriales y aplicaciones de EGA Futura relacionados con el tema.