Hace unos años era impensable, pero ahora todos tenemos PCs de escritorio, netbooks, tablets como el iPad y teléfonos inteligentes a nuestro alcance. Estos se vuelven cada vez más portátiles y, más recientemente, ya no podemos vivir sin este tipo de dispositivos electrónicos.
Todo esto vino acompañado de una mayor exposición de nuestra información, datos y vida personal. Para algunos, esto es completamente normal pero, para otros, es simplemente inaceptable.
Por ello, últimamente, miles de usuarios de internet comparten la misma preocupación: ¿están mis datos y mi privacidad protegidos?
Para muchos, no. Y este hecho les genera profundas preocupaciones.
Algunos aseguran que el gran negocio de empresas tecnológicas y de servicios como Apple, Google y Facebook encuentran su verdadero retorno de inversión en la venta de la información de sus usuarios.
Por ello, lo más importante sería acumular y clasificar de manera útil esta serie de datos.
Pues, según parece, Apple halló una manera efectiva de hacerlo a través de software. La empresa develó en su patente que utiliza información detallada de cada cliente para saber qué tipo de mensaje debe enviarle respecto a su producto o a temas misceláneos.
En la era de la información, cuando millones de contenidos son generados y enviados, es difícil impactar la mente de consumidores y usuarios saturados de datos.
Por ello, la información personal es el activo más valioso de una empresa, al permitirle saber aquello que causa impacto. En ningún otro lugar se compra el guion de lo que se debe decir para obtener un resultado determinado.
Las mismas quejas y preocupaciones giran en torno a otros proveedores de productos y servicios que no sólo podrían estar utilizando esta información para sí mismos, sino también para patrocinantes y